Escribe: Ismael León Arias
La siguiente entrevista al cantautor y militante cubano Pablo Milanés (*), ha sido escasamente difundida en los medios locales. En los de la derecha –supongo- porque no quieren contribuir con la idea de que en Cuba es posible discrepar, disentir con el gobierno pública y abiertamente. Algunos cínicos dirán, claro, cuando el crítico apellida Milanés… Bueno, pero tampoco se publicó nada en los medios de la izquierda peruana, ni se lee nada en la red.
Y eso es preocupante, porque confirma la seriedad del tema que con valor aborda el artista, acercándose al borde de un abismo que muchos camaradas de reflejos estalinianos prefieren no mirar. No se oye padre. Y se acabó.
Si mañana el gobierno cubano inicia una apertura, digo; si se vuelve normal publicar críticas en diarios y revistas independientes editadas en la isla; si pasado mañana usted puede abrir una tienda y vender pan del día, tamales peruanos y plátanos de Ecuador, digo, es un decir; y si además puede un joven profesional habanero salir y regresar a su país cuando quiera, entonces Milanés habrá sido un “precursor”, un “osado y respetado militante”.
Pero si en lugar de iniciar mañana mismo la urgente renovación, esos dirigentes que llevan 50 años en el poder acuerdan que tienen por delante otro medio siglo de “responsabilidad histórica”, entonces don Pablo habrá sonado, le habrá llegado la hora. Y aquí en Perú, como en todo el mundo donde hociquean espaldas dobladas le caerán con todo por haberse dejado vencer por el “señuelo burgués” y pasarse con todo y pentagrama a las “filas del enemigo”.
La cosa viene de atrás
A mí me parece que Pablo Milanés analiza seria y honestamente lo que viene ocurriendo en su país. Y quiero creer que seguirá respetado por el gobierno. Podría decirse que el artista “canta” su verdad con algún atraso, es verdad; pero nunca es tarde cuando la esperanza llega. No hablamos de lo que pasa ahora -¡caramba!- sino hace unos 40 años, cuando la revolución comenzó a “cansarse”, cuando en 1968, por ejemplo, la burocracia condenó al poeta Heberto Padilla a una ignominiosa prisión por su poemario “Fuera de Juego”, apenas 9 años después de instalado el gobierno de Fidel Castro.
Esa obra le mereció a Padilla el Premio Nacional de Poesía, pero los comisarios dijeron son vainas y años después descalificaron –a él y sus poemas- como “contrarrevolucionarios”. Y se acabó, a la cana en 1971, durante algo más de un mes. Y vino luego la conocida “autocrítica” en el mejor estilo estalinista, cuando don Heberto se vio obligado a declamar para el mundo sus más patéticos versos: “Yo nunca me cansaré de agradecer a la revolución cubana la oportunidad que me ha brindado de dividir mi vida en dos: el que fui y el que seré”.
La administración no entendió ironías y lo dejó libre, pero sin chamba. Unos años después, por gestión del senador norteamericano Ted Kennedy, Heberto Padilla pudo salir de Cuba, sólo para morir en el exilio en el 2000, poco antes de cumplir los 70 años.
Padilla no fue el único, claro está. Aquí viene otra historia. Hay que cuidarse de amanecer un día en la prensa oficial cubana al lado de Alberto Montaner y la gusanería.
En el terrorismo ideológico “las cosas son así”, amenazaba a fines de los 70 en Caracas, Julio Vera, un redactor- comisario durante un congreso de la FELAP, a los delegados de veinte países. “O están con Cuba o están contra Cuba”. Pánico en la granja. Sólo se trataba de mejorar una moción de saludo al periodismo cubano, cuando se acercaban los 20 años de revolución. “Felicitamos a los periodistas cubanos por haber alcanzado la absoluta libertad de prensa”, rezaba sin rubor la iniciativa que debían aprobar las delegaciones. “Felicitar a los periodistas cubanos por su libre ejercicio de la libertad de prensa en defensa de la revolución”, se atrevía la propuesta peruana. Conclusión: el hotel puso en los pasillos las maletas con el equipaje de esos peruanos. No hay más debates, coño.
(*) Bueno, mejor leamos a Pablo Milanés en la entrevista que le hizo Carlos Fuentes difundida en el diario Público, de Madrid, el 29 de diciembre pasado.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
ENTREVISTA CON PABLO MILANÉS
“El socialismo cubano se ha estancado”
Calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid, el artista señala que “este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas”
CARLOS FUENTES – MADRID – 29/12/2008 08:00 PUBLICO
Es hora de siesta, pero Pablo Milanés (Bayamo, 1943) responde con brío desde Vigo. Está de nuevo en España, ahora a la espera de ser papá de gemelos (y ya tiene seis hijos) y calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid. Responde resuelto, habla sin tapujos de Cuba, del momento histórico que se avecina. Y considera agotada la etapa de los hermanos Castro. “Este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas”.
“La nostalgia es uno de los motores de mi obra”
¿Cómo lleva vivir sin La Habana ?
Terrible, la verdad. Ya llevo un mes aquí y nunca me había separado más de veinte días de La Habana. En cuarenta años de oficio no recuerdo haber estado un mes fuera. Y me siento muy extraño, tengo mucha nostalgia, voy aquí a la playa de Samil, pero no es lo mismo que el malecón de La Habana.
¿Ha sido la nostalgia una fuente de alimentación para su canción?
“Hay que dar paso a las nuevas generaciones”
Sí, esa nostalgia está perenne en mi obra y se manifiesta a veces de forma indirecta, pero siempre se manifiesta. Es una característica del isleño.
Ya lo cantó: “El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”.
Y amo a esta isla, soy del Caribe esas características no se pueden obviar ni al hablar, ni al reír, ni al disfrutar; ni siquiera cuando sufres o eres pasional. Todo tiene que ver con lo isleño.
“El cubano no puede vivir más de promesas”
La parálisis dirigente
Hábleme de su isla, ¿cómo ha dejado Cuba?
Bastante mal. Después de tres ciclones, una crisis que no se acaba de solucionar y unos dirigentes que no hacen nada por sacar adelante el país nuevamente en medio de esta parálisis. Si a esto se agrega la crisis mundial, pues estamos bien arreglados.
“Muchos tienen miedo a hablar por la censura y la represión”
¿No confía en que Raúl Castro dé un paso hacia delante?
Yo no confío ya en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años porque todos, en mi criterio, pasaron sus momentos de gloria, que fueron muchos, pero que ya están listos para ser retirados. Hay que pasar el testigo a las nuevas generaciones para que hagan otro socialismo, porque este socialismo ya se estancó. Ya dio todo lo que podía dar, momentos de gloria, cosas imperecederas que aún perviven en la memoria y en los hechos cotidianos del cubano, pero tenemos que hacer reformas en muchísimos frentes de la Revolución , porque nuestros dirigente ya no son capaces. Sus ideas revolucionarias de antaño se han vuelto reaccionarias y esa reacción no deja continuar, no deja avanzar a la nueva generación que viene implantando un nuevo socialismo, una nueva revolución que hay que hacer en Cuba.
Y a esos viejos revolucionarios, ¿la historia los absolverá?
“Todavía hay muchos prejuicios contra los gays”
Sí, creo que sí. Simplemente deben retirarse, pero no creo que haya que juzgarlos por nada. Hicieron lo que tenían que hacer en su tiempo. Simplemente, ahora no están haciendo lo que deben hacer.
¿Qué es lo más triste que contempla usted?
Es tal la situación que está viviendo el cubano que ya no puede vivir más de promesas. Las conquistas antiguas están ahí. Hay que ir hacia nuevas conquistas. Se logran con nuevos pensamientos y una dinámica nueva que [los dirigentes] no son capaces de ejercer . Estamos paralizados en todos los sentidos, hacemos planes para un futuro que nunca acaba de llegar.
“Podemos volver a ser un país maravilloso”
Nueva conquistas
Lo que causa resignación y desasosiego en las nuevas generaciones
No solamente el desasosiego. Los jóvenes cubanos se forman de un modo muy hermoso, pero luego tienen que emigrar para proyectar lo que estudian. Es muy triste porque ni siquiera un exilio político, sino un exilio económico por las pocas condiciones que hay en nuestro país. Que se divida la familia, que se cercene esa relación filial es absolutamente inadmisible en estos momentos.
“Los mestizos no han podido ejercer el poder en Cuba”
Hace días, Wendy Guerra escribió sobre la caída de estereotipos; ya es políticamente correcto tener amigos gays, ya no hay represión brutal como en los primeros años de la Revolución
No es tan brutal, pero tampoco es tan abierta. Hace quince años deciqué la canción Pecado original a mi director artístico, que es gay. En esencia esa realidad no ha cambiado todavía. Hay que ir más allá, pasar de las palabras a los hechos. Todavía hay mucho prejuicio contra los homosexuales en Cuba.
También con el turismo sexual, en el que los españoles son campeones
“Me quedan muchas canciones por cantar, estoy vivo todavía”
Turismo sexual hay en todas partes del mundo. Cuba destacó por una imagen inmaculada ante los ojos del mundo y cuando empezó a ser un país normal, como todos, parecía que se caía el mundo. Prostitución hay en todas partes, y mucho más corrupta que la que existe en Cuba. Simplemente, la imagen de Cuba se ensució, entre comillas, ante la imagen que daban admiradores, entre comillas, de la Revolución.
Canción y Régimen
¿Qué influencia tiene esta trayectoria política en la poética cubana?
Puedo hablar por mí: en Regalo, mí último disco, manifiesto todo mi pensamiento actual sobre la situación cubana e internacional. No es que el artista deba expresarse siempre en estos términos, pero si sus canciones tienen un ápice de realismo y dignidad hay que retratar el momento en el que vive. Así como expresamos la gloria que vivimos en un momento, también debemos expresar lo que estamos sufriendo ahora. Pero hay que tener valor, en primer lugar, y hay que tener dignidad y entereza para poder afrontar la situación que atraviesa Cuba ahora. Mucha gente tiene miedo a hablar porque hay un sistema detrás de censura, de represión callada y oculta que no te permite hablar libremente y que hay que echar abajo ya, cuestionarlo de un modo radical. Son cosas que se han venido planteando anteriormente, inclusive por la dirigencia cubana, pero no se han llevado a cabo.
¿Es necesario un dictador para que haya canción de autor?
No, hombre, no. Eso es una barbaridad. Esa pregunta que usted me ha hecho es una barbaridad. No hacen falta dictadores en ningún lugar para nada.
Buena Vista Social Club
Política aparte, Cuba sigue de moda. Ha vuelto el bolero…
En Cuba tenemos un defecto: olvidamos las expresiones que nos han antecedido. Y dos de ellas han sido el filin y la canción tradicional. En 1981 empecé a recuperar el bolero filin y en 1982 inicié la serie Años, que ya tiene seis discos. En aquel momento, esa música estaba completamente olvidada. No quiero decir que todo sea gracias a mí porque sería demasiado pretencioso, pero no hay duda de que fui el primero en tratar de reconquistar esos valores que se habían perdido y que estaban olvidados.
Tuvieron que ir un guitarrista norteamericano y un productor inglés a grabar Buena Vista Social Club. ¿Cómo le sentó?
Indudablemente muy mal, porque yo estaba haciendo pobremente, de manera muy artesanal, todo ese trabajo que anteriormente no había sido reconocido. De hecho, a día de hoy aún no ha sido reconocido.
Al menos, Buena Vista permitió una vejez cómoda a muchas leyendas
Sí, la vejez que siempre debieron haber tenido.
Que era imposible en Cuba
Fueron completamente olvidados.
EEUU
¿Alberga esperanzas en la presidencia de Barck Obama?
Sí, cómo no. Soy un ciudadano negro y que Estados Unidos haya tenido una ley de derechos civiles conquistada en los años 60 y que, menos de 40 años después, ya tenga un negro presidente es tanto o más que lo que hemos logrado nosotros en Cuba, donde los negros aún no tienen ni poder real ni verdaderas oportunidades. Es una vergüenza que en Estados Unidos haya un presidente mestizo no hayan ejercido el poder en estos cincuenta años.
Medio siglo también tiene el bloqueo, muchas veces utilizado como mera excusa
El bloqueo tiene dos caras: realmente nos ha afectado durante 50 años, pero está la otra cara, el auto-bloqueo, que hemos utilizado como una emergencia para defendernos de nuestros errores en determinados momentos.
Epílogo
En una de sus últimas canciones
Quisiera que me preguntaras por algo artístico, parezco un ministro en lugar de un cantante.
En Suicidio esboza a un creador que está en el ocaso
No es que esté en el ocaso, más bien está decepcionado por todo lo que ocurre a su alrededor.
¿Es una canción autobiográfica?
Sí, totalmente autobiográfica.
¿Y siente Pablo Milanés que le quedan pocas cosas por contar?
No, me quedan muchas por contar. Cuando canto cosas negativas parece que voy a morir, pero no, estoy vivo todavía.