|
Propuesta integral contra la corrupción Proponemos a la cumbre de los 12 y a los gobiernos del mundo las siguientes medidas destinadas a combatir el extendido y pernicioso fenómeno de la corrupción, entendida ésta como una práctica política del capitalismo exacerbado que sólo será controlada y encaminada hacia su eliminación, cuando crezca la convicción planetaria de enfrentar un cáncer antidemocrático. 1.-Ordenar coactivamente a bancos privados e instituciones de la red financiera mundial, públicas o privadas, la apertura y devolución a los estados que lo soliciten, de aquellos depósitos de dinero, barras de oro, diamantes u otras piedras preciosas, así como bonos o valores internacionalmente admitidos, registrados en cuentas nominativas o cifradas a nombre o en representación de: Ex-presidentes de la república, ex-ministros de Estado, ex-directivos de empresas públicas y funcionarios de confianza, dirigentes de la banca central; ex-jefes de organismos castrenses, ex directivos de órganos de control y/o promoción, así como presidentes regionales, entidades públicas descentralizadas, ex–alcaldes; lo mismo que de legisladores y altos funcionarios congresales, así como magistrados del poder judicial y funcionarios de las cortes.
2.- Hacer extensiva esta apertura a las cuentas de personas privadas comprometidas en procesos por perjuicio a los Estados, previa solicitud judicial destinada a establecer responsabilidades mediante debidos procesos, atendiendo al principio de responsabilidad compartida entre inversionistas corruptores y políticos corruptos.
3.- Estudiar el incremento de las penas a las personas halladas responsables de corrupción contra el Estado, hasta los límites máximos establecidos en los códigos penales de cada país.
4.- Facilitar la difusión de tales procesos en colaboración con la prensa libre interesada.
5.- Estimular con fines pedagógicos la elaboración y divulgación de largos y corto metrajes para el cine y la televisión, así como historias para la radio, la prensa escrita y electrónica, con casos emblemáticos de corrupción enfrentados por la sociedad con diversos resultados.
5.- Estudiar la elaboración de una doctrina mundial anticorrupción y su incorporación en la currícula escolar, universitaria y de postgrado, especialmente en las academias o institutos de formación magisterial. Lima, 2 de abril 2009 Ismael León Arias Periodista
|
Archivos de la categoría ‘Educación’
No hay corruptos sin corruptores
Publicado por Ismael Leon en 2 Abril, 2009
Publicado en Educación, Internacional | Etiquetado: banca mundial, Corrupción | Deja un Comentario »
La Biblioteca: de símbolo nacional a cueva de Ali Babá
Publicado por Ismael Leon en 27 Enero, 2009
|
Mafia trafica libros en las narices de Hugo Neyra Escribe: Ismael León Arias Ricardo Palma, Jorge Basadre, Sinesio López, tres grandes directores en la historia de la Biblioteca Nacional. Cada uno aportó con su talento y denuedo a la recuperación e impulso de ese símbolo cultural del Perú. Todos tienen un merecido lugar en su historia. Cuando se escriba el anecdotario, Hugo Neyra Samanez, actual director, será recordado porque bajo sus narices operó una mafia que traficaba valiosos libros. Y además permitió que esa Biblioteca sea reducida a la condición de cueva de Ali Babá. La mala noticia fue publicada ayer en primera página de El Comercio. Se trata de la denuncia -por ahora anónima- de un ciudadano que meses atrás recibió la inesperada oferta de un sujeto que le ofrecía en venta cuatro libros publicados en los siglos XVI y XIX, tres en España y uno en México, procedentes de la BN. El ciudadano de esta historia pudo ver fotocopias de “Querétaro. Memorias de un oficial del emperador Maximiliano”, del militar francés Alberto Hans, publicado en México en 1869. Y el “Compendio histórico, geográfico y genealógico de los soberanos de la Europa”, de Manuel Trincado, ejemplar de quinta impresión publicado en Madrid en 1769. El tercer tomo ofrecido es “Instrucción de confessores, y penitentes, desengaño universal que con toda claridad manifiefta el feguro camino del cielo”, cuyo autor es Daniel Concina. Se destaca que es un valioso ejemplar hecho en la imprenta madrileña de Miguel Escribano, en 1766. Es un libro que en diciembre del 2006 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación, junto a otros 23 títulos de los siglos XVII y XVIII. Y la mejor pieza que tuvo ante sus ojos fue el libro titulado “Papirii massoni annalium”, del historiador francés Jean Papire Masson. Data de 1578. “Por apenas veintiocho años no es un incunable”, le dijo Jorge Vega al periodista de El Comercio, David Hidalgo, quien señala que Vega conoce muy bien el mercado de libros antiguos de Lima. La tapa del ejemplar –reseña el reportero- es de una gran belleza. Tiene bajorrelieves en pan de oro y un grabado con el retrato del autor. Los traficantes no se tomaron la molestia de retirar la etiqueta con el código de barras de la BNP, concluye. La primera reacción del anónimo caballero fue rechazar la propuesta. Pero tendió un anzuelo al bárbaro. Vuelva tal día, le prometió. En el ínterin preparó su denuncia y la llevó al decano de la prensa peruana. La historia continuará en estos días.
El transfondo
Esto viene con cola. Y es que luego de la furtiva venta de la sede central del ministerio de Educación, el ministro Eugenio Chang, jefe de Neyra, sus dos viceministros y otros funcionarios, amanecieron en los sótanos de la Biblioteca Nacional, donde el anfitrión esperaba a sus furtivos asilados. Después sabríamos cómo fue la mudanza-relámpago hacia otros edificios estatales. Una parte fueron a la desaparecida minera Centromín, otra se acomodó en los improvisados vericuetos del Museo de la Nación y el ministro y su cohorte a los sótanos de la Biblioteca. Se desconoce el precio pactado entre gallos y medianoche por la venta del terreno de la calle Cavallini, a Inmobiliaria Brescia, que junto con Graña y Montero se han sacado el número de la suerte en estos negocios ordenados por Alan García a sus subordinados. Nunca en la historia del país se ha visto tanta grosera ineptitud, explicable únicamente por el apuro para hacer cera y pabilo con los bienes nacionales, de espaldas al escrutinio de la opinión pública. Salieron de la calle Cavallini como gitanos en fuga, sin tener un nuevo local donde atender a maestros, estudiantes y padres de familia. No importaba lo que pasara después. Cuando todo se supo, el negocio estaba cerrado, tal como debieron planearlo los Atilas que hoy barren las arcas peruanas. La modalidad inaugurada por García bien podría denominarse “remate y fuga”, algo que hasta ahora viene dando felices resultados a la mafia en los terrenos de Collique, pero que no pudo lograr con el suculento Pentagonito, gracias al periodismo. Las preguntas que muchos nos hacemos son: ¿Cuántos otros bienes públicos ya corrieron la misma suerte?, ¿Qué otros tesoros de la familia están en la mira de los facinerosos?
Palma, Basadre, López
Y Hugo Neyra Samanez, el sociólogo formado entre San Marcos y La Sorbonne, quien de joven escribiera “Cusco, tierra o muerte”, permitió que la sede de la Biblioteca sirva de cobijo a semejantes mercaderes de la educación. Qué diferencia con el comportamiento de Palma, Basadre y López. Cuando la Bibioteca Nacional fue fundada por el general José de San Martín, recibió una donación de libros del propio libertador, quien le donó cerca de mil ejemplares de su propio patrimonio. Pero quiso el destino que en 1823, las tropas realistas que se negaban a abandonar Lima y en 1880 la soldadesca chilena, pisotearan sus ambientes y los convirtieran en caballerizas. Los rotos se robaron unos 10 mil ejemplares, entre ellos muy valiosas colecciones únicas, además de instrumental de investigación químico – física, muestras minerales y botánicas e incontables manuscritos. De este botín y luego de muy prolongadas gestiones, el Perú apenas ha recibido en devolución la tercera parte de los volúmenes saqueados y ninguno de los otros tesoros culturales mencionados. ¿Hace algo Neyra para incrementar la recuperación del patrimonio robado por la soldadesca sureña con aprobación de sus políticos? En 1943, durante el gobierno de Manuel Prado Ugarteche, se produjo el incendio que dejó la Biblioteca en escombros. En esa oportunidad le tocó al historiador don Jorge Basadre, emprender la enorme tarea de su recuperación Y la consiguió. La década del 90, tiempos del fujimorato, vio la sucesiva postergación en el levantamiento de la actual sede, que sólo fue concluida con Toledo, gracias al denodado emprendimiento de Sinesio López, el director que siguiendo la tradición de Palma, el “bibliotecario mendigo”, reunió de sol en sol los fondos para culminar la obra y hacer la mudanza de la avenida Abancay a San Borja. Hoy vemos otras mudanzas, nada épicas, nada altruistas. Traslados clandestinos, a oscuras, propias de ladrones. Robos de joyas culturales, la memoria del país. Y usted Neyra, de patético recepcionista. Qué lástima.
Lima, 26 de enero 2009
|
Publicado en Culturales, Educación, Política peruana | Deja un Comentario »
Títeres, marionetas, ventrílocuos y encuestas
Publicado por Ismael Leon en 3 Septiembre, 2007
Por Ismael León Arias
Marioneta (Del fr. marionette) f. Fantoche, títere que se mueve por medio de hilos.
Títere (voz onomatopéyica) m- Figurilla de pasta u otra materia, vestida y adornada, que se mueve con alguna cuerda o introduciendo una mano en su interior/2. Sujeto de figura ridícula, aniñado o muy presumido./3. Sujeto informal, necio o petulante.
Maromero, ra. Acróbata, volatinero//
Amer. Político astuto que varía de opinión según las circunstancias.
Ventrílocuo,cua.(Del lat.ventríloquus; de venter, -tris, vientre y loqui, hablar, porque antiguamente se creyó que su voz salía del vientre o del estómago.) adj. Dícese de la persona que modifica su voz de manera que parezca venir de lejos, y que imita las de otras personas o diversos sonidos.
Este fin de semana fue difundida una encuesta de opinión realizada por APOYO, Opinión y Mercado, entre mil quinientas personas, según la cual los diez (10) peruanos con más poder serían, en ese orden, Alan García, Jorge del Castillo, Dionisio Romero, Mercedes Cabanillas, Luis Gonzales Posada, Luis Carranza, Juan Luis Cipriani, Ollanta Humala, Luis Alva Castro y Roque Benavides.
Mi absoluto desacuerdo con semejante equívoco de encuestadores y encuestados. Yerran los primeros al preguntar por el poder cuando se refieren a los políticos, que como sabemos sólo ejercen el gobierno, temporalmente. Y confunden a los consultados, quienes creen ver a esos administradores como personajes poderosos, cuando en realidad hacen sólo aquello que les permiten los que tienen la verdadera facultad de decidir, muchas veces sin figurar en la televisión o los periódicos.
¿No resulta ridículo que Dionisio Romero aparezca en tercer lugar en la encuesta, después de García y Del Castillo, cuyo partido, el APRA, fue financiado en gran medida por el banquero durante la campaña electoral?
¿Por qué no fue incluido en la consulta el embajador de los Estados Unidos de América, para saber cuánto poder le atribuyen los ciudadanos? ¿O debemos creer que este caballero carece de poder en el Perú y no le interesa la política local?
¿Qué piensan en el Perú de la influencia de George Bush, o del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional? ¿O están pintados en la pared?
Los dueños de la minera Doe Run, Alejandro y Carlos Gubbins, los mismos que enfrentaron una prolongada y luctuosa huelga zurrándose en todas las disposiciones de la ministra de Trabajo, ¿respetan y temen al ministro Alva Castro?
¿Qué autoridad tiene un presidente que durante la campaña electoral prometió revisar los ventajosos contratos de estabilidad de las transnacionales y ya en el cargo se limita a pedirles “erogaciones”? ¿Quién manda a quién?
-2-
¿Qué poder le atribuyen a García y Del Castillo, si no pueden siquiera corregir a su cajero Luis Carranza, al punto que esperaron que viaje para modificar en parte y a sus espaldas la eliminación de las exoneraciones a la amazonía?
¿Roque Benavides debajo de Cipriani, a quien por teléfono puede encargarle misas pagadas para que rece por la salud de la mina Yanacocha?
¿No son patéticos en su cuarto y quinto puestos Mercedes Cabanillas y Gonzales Posada, que no se atreven a notificar a la envarada congresista Tula Benitez?
Hablemos en serio. Hoy día los peruanos tenemos una idea muy cambiante de los gobernantes, según se vayan comportando, si cumplen o no con sus ofrecimientos, si enfrentan o no a la corrupción.
Antiguamente el común de nuestros compatriotas imaginaban al presidente como alguien que estaba muy alto y muy lejos. Sin embargo, nadie se hacía bolas para señalar a Manuel Prado como rosquete e inútil. Y a Manuel Odría como un choro maniático, que hasta se robaba las paltas del huerto de su vecino. De Belaunde se decía que vivía en las nubes, pero la gente lo respetaba. Con Toledo volvió la idea del presidente borrachín, algo que cultivó con dedicación Francisco Morales Bermúdez, quien tenía el plus de la deslealtad con Juan Velasco.
¿Qué piensan los peruanos de Alan García? Babas, compadre, puras babas. Letra, mete letra. Hablantín, dicharachero, bocón y posero. La gente ya lo tiene tarifado como el tipo que no da un paso en público si no hay una cámara que lo enfoque. Los periodistas que lo conocemos podemos asegurar que se peina ante las lunas de los autos, se mira en el vidrio de una botella y habla solo como quien ensaya frases, no ideas. Allí están las encuestas más recientes. Lenta pero firmemente va cayendo. Y seguirá barranca abajo, porque es tan incorregible como inepto, dos cualidades que lo llevan a creer que las culpas de sus fracasos están en los otros. Ayer fueron los comunistas, luego los periodistas, a continuación los bomberos españoles, mañana podría ser que le falló la virgen.
Y es que el hombre no se ha dado cuenta que la palabra en su boca se devalúa. Que la frase que él pronuncia suena hueca, más falsa que un billete de tres dólares. De modo que propongo a los amigos encuestadores que la próxima vez usen las categorías señaladas al comienzo de esta nota. ¿Marioneta?, ¿títere?, ¿maromero? ¿Qué es Alan García? ¿Quién o quienes son los ventrílocuos en el Perú de estos años?
Lima, 3 de setiembre 2007.
Publicado en Educación, Política peruana | Deja un Comentario »
¿Por qué no vemos Syko los peruanos
Publicado por Ismael Leon en 31 Julio, 2007
Escribe Ismael León Arias
Llama poderosamente la atención que las salas limeñas aún no hayan exhibido el anunciado documental Syko, de Michael Moore, un film que compara al sistema privado de salud impuesto en Estados Unidos, con los que operan en Canadá, el Reino Unido, Francia y Cuba.
El trabajo de Moore es de una eficacia demoledora. Después de hora y media, no pueden quedarle dudas al espectador sobre lo que ha visto. El film atiende fielmente los requisitos del género, con una minuciosa investigación, amplitud y variedad en las personas consultadas y un nervioso manejo de cámaras.
Dicho esto aclaro que no pretendo hablar de cine, como entiendo que Michael Moore, con Syko, no se propuso ganar un Oscar. Me queda claro que su intención fue mostrarles a sus paisanos y al mundo la postración de su sistema de salud, operado con los métodos del crimen organizado.
Hoy sabemos que cincuenta millones de norteamericanos no tienen acceso posible a los sistemas privatizados de salud. Y los 250 millones que pagan por esos servicios, son muchas veces engañados, esquilmados y en muchísimos casos asesinados, porque la lógica del sistema es maximizar ganancias y reducir atenciones.
Nada de lo expuesto está en boca de Moore ni de un ideólogo afiebrado. En el film hablan personas de carne y hueso, incluidos dos bomberos nuevayorquinos enfermos a partir de su esforzada faena del 11 de setiembre, que les valió menciones honrosas, discursos en la televisión y luego el olvido.
Nada es casual en la historia nos dice el documental. La matanza organizada de americanos comenzó el 17 de febrero de 1971, cuando el presidente Richard Nixon conversó por teléfono con su asesor Edgard Keiser. “Déjame preguntarte, tú sabes que yo no sé mucho de esos malditos programas de salud”, confesó el mandatario, en sus maquinaciones previas a la privatización del sistema americano.
Allí desfilan Ronald Reagan, Hilary Clinton, un lúcido parlamentario inglés llamado Tony Benn, numerosos asegurados de Estados Unidos, Toronto, Londres, París y bomberos de La Habana, quienes finalmente atienden y alivian a sus colegas americanos, a los que consideran como parte de una sola familia.
Me dirijo a los comentaristas especializados y columnistas políticos, porque la ausencia de Syko en las salas peruanas podría ser parte de la auto censura de los circuitos comerciales, que ya en Estados Unidos consiguieron parcialmente su propósito, cuando Disney World renunció a su compromiso como distribuidor, obligando a Moore a contratar empresas menos experimentadas.
Esta película debería ser exhibida y no sólo en las salas comerciales, también en las escuelas, universidades y en cuanto circuito popular exista en territorio nacional. Porque la idea de privatizar el maltratado sistema de salud pública y los retazos de la seguridad social, no ha desaparecido de la cabeza de los Rafael Rey que ahora operan desde el gobierno, quienes únicamente esperan otra oportunidad como la que les ofreció Alberto Fujimori para volver a las andadas.
Lima, 31 de julio 2007
Publicado en Educación, Internacional | Deja un Comentario »
Genaro preocupado por TV venezolana
Publicado por Ismael Leon en 10 Junio, 2007
Escribe: Ismael León
En los últimos días el tema de la libertad de prensa en Venezuela ha sido motivo de pública preocupación para Genaro Delgado Parker y Gustavo Mohme Seminario, administrador transitorio de Panamericana, el primero, y director de La República y vicepresidente de la SIP, el segundo. Con los abundantes recursos que tienen, ambos han protestado contra la no renovación de licencia a RCTV venezolana por el gobierno de Hugo Chávez.
Y uno se pregunta, ¿GDP y GMS reúnen los mínimos requisitos de la deontología profesional para manejar dos importantes medios de comunicación de masas? Recordemos que ambos, GDP y GMS, por separado y en su condición de conductores de medios, fueron interlocutores ocultos de Montesinos, durante la peor etapa de la corrupta dictadura fujimorista.
GDP pactó con VM echar de su canal a César Hildebrandt y GMS -está confirmado- sostuvo conversaciones con el jefe del SIN de espaldas a su padre, de modo que trató asuntos ajenos a la agenda política del entonces director del diario, congresista y dirigente de Izquierda Unida. Porque no estamos obligados a creer aquello de que hablaron del problema con Ecuador.
Lo del secreto lo ha confesado el propio “Chicho”. Si le ocultó estos diálogos a su padre, significa que los temas tratados debían contrariar a El Viejo, no hubieran tenido su aprobación. Se los ocultó antes de conversar y también después. Pero quiere decir también que tampoco habría estado de acuerdo con los resultados, si se le hubiera informado de ellos.
¿Cuál fue la agenda?
Detengámonos en este punto y hagamos un ejercicio de simple sentido común.
¿Qué cosa es un secreto?, ¿que asuntos de la vida social o privada procuramos mantener ocultos?, ¿por qué ciertos temas de conversación deben ser desconocidos? No hay una respuesta única para todo. En realidad depende de la naturaleza de los problemas a tratar y de las personas involucradas. Porque el secreto por sí mismo no es condenable. La historia registra secretos enaltecedores. La vida íntima de Cristo y su relación con Magdalena, es uno de ellos. Los guardadísimos amores extra-matrimoniales de Mahatma Ghandi, son otras joyas. En el Perú lo son los terribles y verdaderos motivos del suicidio de José María Arguedas, que quizá nunca sean conocidos. Y el secreto que se llevó a la tumba Richard Sorge, diplomático alemán que espió para la Unión Soviética y cuando fue descubierto en Japón ocultó para siempre sus motivos y contactos, hasta que lo ahorcaron.
Pero estamos hablando de grandes
Aquí tenemos dos peruanos inflados por su dinero. Y el tercero involucrado, Vladimiro Montesinos, un político muy corrupto, criminal y traidor a la patria. De eso muy pocos tenían dudas a fines de los 90. Pues bien, preguntémonos: ¿Qué tenía que conversar con semejante sujeto, en secreto, el gerente del periódico de oposición cuyo director era su padre, dirigente a su vez de las filas de la Izquierda Unida?
Como empresario, GMS estaba preocupado por impuestos impagos y necesidad de rápidos desdoblamientos. Y de la necesaria y urgente publicidad estatal. Asuntos legítimos, sólo que no debían ser abordados entre las cuatro paredes del SIN. ¿O sí? Porque si se elegía ese escenario había trastienda, condiciones, trapos sucios, acatamientos, dobleces.
¿El conflicto con Ecuador? Eso ha dicho GMS. Por favor, ese era un tema político que sólo podía ser abordado por su padre, el director. ¿Desde cuando en un periódico una guerra es preocupación del gerente? Pero queda algo más. Tal vez asuntos extra-negocios, como ponme estas notas en tu periódico, te recomiendo a este periodista, te será muy útil, podría ser nuestro coordinador.
Bellido y Kanashiro
Allí estamos. Durante su co-gobierno Montesinos quiso liquidar al general Eduardo Bellido Mora, jefe de la zona de emergencia del Huallaga. Con ese fin infiltró al capitán Evaristo Castillo entre las huestres del general, hizo que le montaran una falsa acusación de narcotráfico, la publicó en todos los periódicos, entre ellos en La República, sin darle jamás oportunidad al oficial de poner su propia versión de los hechos. Le arruinó la vida y su carrera al general Bellido Mora, un hombre probadamente limpio y muy capaz, como que en su período limpió de narcos el Huallaga, combatió hasta dejar fuera de acción al MRTA y golpeó fuertemente a los senderistas. Demasiado para Montesinos.
El asunto es que años después varios periodistas que fueron confundidos le pidieron disculpas al general. Cecilia Valenzuela tuvo la hidalguía de hacerlo en público. Pero La República no lo hizo. ¿Le pidieron su opinión alguna vez cuando tenían información en su contra?. “Nunca”, me ha dicho el alto oficial. “No cumplieron con esa regla de oro del periodismo, de consultar a las dos partes en un conflicto”.
¿Y qué dirían Ana Kanashiro y su esposo, el médico Anibal Escalante, maltratados por versiones interesadas que en su momento distribuyó Montesinos? Nunca se ha leído en la prensa una rectificación pública reivindicativa del maltratado matrimonio.
¿Qué autoridad tienen entonces GDP y GMS para decirle al país qué es la libertad de prensa? ¿Quién los autorizó a hablar en nombre del Perú por los sucesos que vienen ocurriendo en Venezuela en torno a RCTV?
No es que debamos aplaudir la no renovación de licencia a ese canal venezolano. Pero hagamos un debate entre público, periodistas y políticos. Y también –porqué no- escuchando a empresarios honestos de los medios, sin antecedentes oscuros; entre inversionistas de manos limpias.
10 Junio 2007
Publicado en Educación | 1 comentario
Genaro, partero con ayuda
Publicado por Ismael Leon en 12 Mayo, 2007
Crónica apurada de un hombre que se hizo a sí mismo aunque con mucha ayuda, y memoria del Canal que inventó con estrellas de la radio en la azotea de un hotel del centro limeño.
Escribe: Ismael León Arias
Fue el 16 de octubre de 1959 cuando Panamericana TV irrumpió en los hogares de Lima por primera vez como Canal 13, con su señal en blanco y negro. Comenzó a transmitir a las 12.45 del mediodía y cerraba a las 11.30 de la noche. La empresa que la impulsó era de Isaac Lindley Stepannie e Isaac Lindley Taboada, Genaro y Héctor Delgado Parker y Manuel Gjurinovic, entre otros. Recién en 1963 y sin razones conocidas, se adjudicó a Panamericana el Canal 5, que hasta entonces estuvo reservado para el Estado.
Cuando el 13 salió al aire el Canal 7 del ministerio de Educación ya circulaba con su programación intermitente desde enero de 1958, mientras el 4, de José Antonio Umbert y Guillermo Ureta, llevaba por lo menos un año metido entre los televidentes casi exclusivamente limeños. Por entonces Lima almorzaba con La Revista del Mediodía, hacia la tarde con La Cocina de Teresa Ocampo y el Tío Johnny, mientras en las noches las mujeres nadaban en lágrimas con El Derecho de Nacer, un novelón de esos que ya no hay.
Genaro el partero
El artífice de ese parto de los cielos conocido como el 13 fue Genaro Delgado Parker. Genaro y sus hermanos, Héctor y Manuel, venían de manejar con éxito radio Panamericana y la Unión de Radiodifusoras del Perú, y para crear el nuevo y complicado artificio, apelaron a experiencias propias y otras prestadas, así como a una inventiva que debía aprobar cada día el riguroso veredicto popular.
Armar el juguete y hacerlo andar era el desafío. Para eso Genaro se mudó a la azotea del entonces bullicioso hotel Savoy, en pleno centro de Lima, y desde allí vendió televisores, buscó socios, pactó préstamos para equipar el canal, discutió las ideas de una programación atractiva, soñó con transformar a las estrellas de la radio y llegar hasta los últimos rincones del país.
Por esa época y desde 1956, se alojaba en Palacio de Gobierno el último de los oligarcas, don Manuel Prado Ugarteche, un presidente distraído por los desfiles de modas de París, ensimismado con las noticias de la Casa Blanca y preocupado por la salud de sus numerosos caballos de carrera. Su ministro de Economía, don Pedro Beltrán Espantoso, era dueño a su vez de los diarios La Prensa y Ultima Hora, y de Montalván, una hacienda desde la cual echaba a rodar al mundo melones gigantescos.
Lima no llegaba todavía al millón de habitantes y el barrio popular de más reciente formación era San Martín de Porres.
Por esos días y desde Cuba le llegó a Genaro un regalo inesperado llamado Goar Mestre, multimillonario y experto en radio y televisión que recaló en estas costas por un imprevisto histórico. El primero de enero de ese año 59 un grupo de barbudos al mando de un tal Fidel Castro había bajado desde la Sierra Maestra para tomarse La Habana y derrocar al sargento timbero Fulgencio Batista, quien de madrugada huyó en un pequeño avión rumbo a Miami, inaugurando un éxodo masivo que hasta ahora no termina. El isleño Mestre se sumó con entusiasmo a la idea de Genaro y le brindó su apoyo como programador, contratista de enlatados y pendejadas mil.
La noticia de la revolución cubana se conoció en Lima apenas en las páginas internacionales de los diarios y en los breves boletines radiales de horario rígido. Eran tiempos en que los noctámbulos limeños amanecían en el Embassy, El Pingüino, el Negro Negro, y de allí aterrizaban en La Parada para recuperarse “de la tranca asesina con un criollazo caldo de gallina”, como dejara constancia el carreta Jorge Pérez y su compadre del alma don Eduardo Garland.
Martínez, Tealdo, Madalengoitia
Así estaban las cosas cuando en la señal del 13 los peruanos conocimos por fin a Humberto Martínez Morosini, cuya voz hace años nos era familiar a través de las transmisiones deportivas de radio Panamericana. Desde allí y durante 30 años Humberto será la imagen emblemática del Canal; su presencia presidirá el noticiero El Panamericano, los espacios deportivos, los concursos Miss Perú, las ceremonias de cambio de gobierno y cuanto asunto público de interés ocurra en el país.
Alfonso Tealdo ya traía la patente de El Panamericano y además llevó ante las cámaras el quehacer político, inquietud que llevaba puesta desde sus andanzas iniciales como cronista de la prensa escrita. Instantes estelares de nuestros últimos 40 años figuran en los archivos de la TV, gracias a su acuciosidad de gran periodista. Por allí desfilaron líderes como Víctor Raúl Haya de la Torre, Fernando Belaúnde, Héctor Cornejo Chávez, Hugo Blanco, sometidos a los rigurosos interrogatorios del hombre que fundó el inolvidable programa Pulso.
Creó también Tealdo Pregunta, un espacio que más parecía el trabajo de un fiscal implacable que un encuentro periodístico. Si un político salía bien librado de sus demoledoras preguntas y repreguntas tenía ganado el cielo popular, pero le esperaba el infierno de la reprobación si el viejo lo desaprobaba.
Hizo también La Voz y la Pluma, programa que dedicó a esa otra pasión de su vida, la literatura y la bohemia. Pero dejemos a Tealdo por ahora, que si seguimos con él se queda con todo el espacio.
Loza, Ludmir, Ferrando
El indigenismo ingenuo de Tulio Loza irrumpió por primera vez en las pantallas del 13, incorporando con estilo pícaro al serrano avivado, un personaje que Ciro Alegría y José María Arguedas sólo nos lo habían mostrado en su dimensión trágica. Durante un cuarto de siglo las visiones andinas de Loza nos han desternillado de risa, aún en sus expresiones más oportunistas. ¿Qué televidente de esos tiempos no recuerda a Camotillo el Tinterillo?
Pepe Ludmir y su mirada fácil del cinema nos ilustraron desde los comienzos de ese Canal, enseñándonos a ver los misterios de un arte que de otro modo se nos escapaban entre los ojos. Don Pepe se exhibía con las estrellas como un pata del barrio, ofreciéndonos las mejores transmisiones desde Hollywood que jamás volvimos a disfrutar.
El mejor locutor hípico del país, Augusto Ferrando Chirichigno, de quien se decía que identificaba en pelo a cada uno de los caballos con pesebre en San Felipe, entró a lo bestia a la televisión y todavía hay quienes se lo agradecen y extrañan. Otros no. Su humor esquinero, sus puyas sangrientas a los indefensos cautivaron durante 20 años a la mayor audiencia que jamás registró la televisión peruana, un fenómeno que luego intentaron comprender sociólogos y siquiatras.
La cita de los sábados por la tarde en la esquina del Canal con el negro Ferrando se hizo una costumbre masoquista, en especial para artistas populares en proyecto y gentes ávidas de ganarse algüito en sus estrambóticos concursos con premios para todos los inscritos.
Ledgard, Madalengoitia
Kiko Ledgard, cómo olvidarlo. Al principio era presentado como el hermano de Walter, el famoso nadador, gran conversador y seductor, conductor de una prestigiosa academia de natación en San Isidro. Poco a poco Kiko cinceló su propia fama frente a la teleaudiencia del 13. Condujo concursos, organizó juegos juveniles, contaba historias de personajes públicos a quienes apenas encubría. Se revelaba nacido para el espectáculo, un showman notable que ocupó espacios diarios con gran acogida de la clase media.
Qué decir de Pablo de Madalengoitia. Venía del teatro y a eso debía su ilustración y natural simpatía. Su incorporación a la TV fue una contribución rica y duradera. Educó, entretuvo, informó. Cuánto quisiéramos tener hoy día alguien como él en la TV local. Tuve el placer de producirle “Para ganar hay que tratar”, un exitoso programa de concursos en el C. 4.
Antes estuvo al frente de otro concurso de conocimientos que se llamó “La Pregunta de los 64 Mil Soles”, que hizo época. Los escolares lo emulaban, salieron imitadores de su voz y de sus gestos; en los hogares era la prolongación cálida de la sobremesa. No se si antes o después nos obsequió con “Pablo y sus Amigos”, un espacio dedicado a la charla amena e ilustrada, fácil y a la vez culta. Pero si recuerdo que la televisión que vino después ya no tuvo esa calidad y sencillez.
Como dije tuve ocasión de trabajar como productor de Pablo, en ese programa semanal de concursos al que llegaba cuando faltaban 15 minutos y me preguntaba con una sonrisa en los labios: – ¿Qué tenemos hoy? Ibamos a un pequeño bar cercano, yo preocupado por los minutos que faltaban y él muy canchero descargaba mis angustias: – Siempre hay tiempo para calentar la garganta. Yo le contaba lo que había preparado, él se bebía un ron con Coca Cola a sorbos largos, pagaba la cuenta, se despedía del mozo con un gesto amable y a las ocho en punto de la noche todo el país escuchaba su voz nasal inconfundible: -Qué tal amigos, ¿ya están listos para comenzar a la primera tarea de esta semana?
Mediodía con el otro Fidel
Ya hablamos de mediados de los años 60. Nada era dejado al azar, por tanto la hora del almuerzo fue cubierta con una carta que los Delgado Parker sacaron de la manga. El Hit de la Una se convirtió en la alternativa del 5 frente a la Revista del Mediodía, del 4. Un hombre de radio, Fidel Ramírez Lazo, empresario con pinta de abogado y dueño de una cautivadora sonrisa, se hizo dueño de los almuerzos y las sobremesas limeñas. Sus invitados eran conjuntos de música criolla, y el aporte personal de Fidel fue las historias costumbristas, chistes populares y chismes que apenas disimulaban a sus personajes. Todo un gol que muchos años después, cuando desapareció el conductor, no encontraba sucesor en las pantallas.
Kamalich, Blume, Travesí
Pero aquello fue sólo una parte. La programación que la gente de Genaro preparaba semanalmente, con el cuidado que un cocinero nos ofrece sus mejores platos, incluyó telenovelas que también acapararon la sintonía de todo el país.
Natacha, Simplemente María, Me llaman Gorrión, fueron algunas de las más logradas telelloronas, las que secuestraron el interés de las amas de casa en las primeras horas de la tarde, que antaño se dedicaban sin contemplación a la siesta. Dormir a las 3:00 fue una costumbre que perdió vigencia gracias a Saby Kamalich, Ricardo Blume, Elvira y Gloria Travesí, Ofelia Lazo, Regina Alcover, Orlando Sacha, los Velásquez y tantos otros cuyas imágenes bien merecen el homenaje de un video para saciar la nostalgia y enseñar cómo se actuaba en esos tiempos.
Hasta que amanecimos al 3 de octubre de 1968, día en que el General Juan Velasco Alvarado intenta poner al país en el siglo XX, pero a su modo, sin contemplaciones, sin idea de lo que hoy llamamos consensos; harto ya de estar harto en una nación que agonizaba bajo la rienda corta de gamonales y encomenderos. Siete años duraría en el poder, otros 5 le corresponderían a un general que se limitó a desandar lo andado, pero con el compromiso de devolvernos el poder a los civiles. Y por lo bajo, los canales a sus antiguos propietarios.
En esos doce años ocurrió lo que tenía que ocurrir. Muchos proyectos quedaron truncos porque el Estado confirmó su ineptitud en el manejo de un medio como la televisión, que para vivir requiere de libertad como el pez necesita del agua. Los verdes inventaron Telecentro como programadora para los canales intervenidos, una fórmula que ni siquiera justificó sus jugosas planillas.
De nuevo y a acomodarse
Llega 1980 y con él la televisión recupera sus antiguos bríos, pero vuelve a uncirse a sus viejas riendas. Nuevos rostros se incorporan al 5, unos llevados de la mano de Genaro, otros por diferentes caminos. Conocimos entonces al médico Ernesto García Calderón y su imagen calmante en medio de noticieros violentos. Debuta el rostro inteligente y la sonrisa tierna de Zenaida Solís, quien con el tiempo será la entrevistadora del Canal. Años después y como por encanto aparece Alejandro Guerrero, un maestro de escuela que se hace impetuoso reportero para después convertirse en devoto cronista de valles, selvas, ríos y manglares.
Incansable, Genaro trae las microondas y las instala en 14 estaciones de su Canal en el territorio nacional. Estamos en el primer lustro de los 80 y alguien registra un millón 100 mil televisores en todo el país. Bien entrado 1989, Panamsat pone a la televisión peruana a la altura de la globalización informativa. El 5 es el primer Canal que se inserta al mundo a través de un satélite de comunicaciones, que a su vez tiene ya 13 estaciones propias y 124 retransmisoras.
Una medición de sintonía hecha en esos años nos informa que Panamericana registraba en promedio 40 por ciento de televidentes en los hogares peruanos, seguida por Frecuencia Latina con 29 por ciento y América Televisión con 13 por ciento.
Vendrían después Buenos Días Perú con el talento y la simpatía de Roxanna Canedo, que acostumbró a los limeños a despertarse más temprano con las noticias. Roxanna cubrió también 24 Horas y Panorama, programas insignia del Canal 5. Quién no conoce que detrás de muchos de estos espacios estuvo Roberto Chauca, un productor certero que siempre supo darle al público el postre del menú y además la receta de lo que habíamos comido en la semana. Para los realmente madrugadores se hizo Agrovisión, espacio dedicado a los olvidados de siempre en el Perú, los agricultores.
Finalmente en este recuento debemos incluir la transmisión del Mundial de Fútbol de los Estados Unidos, que reunió para el 5 a 5 millones de televidentes, un récord que Genaro atesora para sus nietos entre sus mejores recuerdos.
Con esa fuerza Pantel se extendió más allá del Perú. Los Delgado Parker exportaron al mundo latino producciones como Simplemente María, y llevaron sus negocios hacia Argentina, México y Puerto Rico. La creación de la productora Astros fue parte del hábito creativo de Genaro y corresponde a los años 90, por tanto forma parte de un recuerdo muy cercano que los lectores tienen a tiro de memoria. Además, debo decirlo, el editor de esta revista universitaria me pidió que no toque la etapa del fujimorato y la TV, porque aquello es impublicable. Y tampoco la tacañería de Genaro, algo que todo el mundo conoce y para lo cual habría que escribir otro capítulo.
Publicado en revista cultural de la Universidad alas Peruanas
Viernes 29 de noviembre 2002
Publicado en Educación | Deja un Comentario »
Al maestro con afecto
Publicado por Ismael Leon en 12 Octubre, 2006
Por Ismael León Arias (*)
En estos días que se discute la evaluación de los maestros y no se dice para qué ni dentro de qué planes educativos, he recordado con mi amigo el fotógrafo Jorge Neuman, los tiempos en que estudiábamos los últimos años de secundaria en la Gran Unidad Escolar Bartolomé Herrera, cuando el director de la nocturna (mi sección) era el doctor Castro Nestarez y el director general don Jorge Castro Harrison; este último que en paz descanse y si tiene otra vida en buena hora, porque a alguien estará enseñándole algo de lo tanto que sabía.
Cómo olvidar esos meses en que, a falta del titular del curso, Castro Harrison nos introdujo en el mundo de la psicología, marcándonos para siempre con aquello de que en todos nosotros hay dos individuos, uno al que vemos y oímos y otro al que desconocemos.
Cómo no recordar al profesor César Huertas, quien en el curso de literatura peruana nos presentó a sus viejos amigos Ciro Alegría, Argüedas, Manuel Scorza (desterrado esos días en México), Vallejo, Valdelomar, Eguren y de relancina a José Carlos Mariátegui, “quien no era poeta pero qué bien que escribía”.
Y antes de ellos, en los primeros años de media, a ese exquisito maestro que fue Arístides Heredia, difusor de cuentos y novelas indispensables en la vida, animador de vocaciones, director después en el José María Eguren. O a ese enorme profesor de geometría que se llamó José Grande, a quien Neuman recuerda suspendiendo el dictado de sus clases en respuesta a la ridícula broma de un chusco que hoy sería militante de barra brava.
Tiempos en los que al fin del segundo año de media debimos escoger entre especialidades de “letras” y “ciencias”, bifurcación absurda que desembocó en una secundaria con ochenta por ciento de “poetas”, diez por ciento de “matemáticos” y otro diez por ciento de “no sabe no opina”, los despistados de siempre.
Nunca supe cómo nos las arreglamos en la vida con semejante escuela, donde los números desaparecieron de nuestras vidas apenas a los trece años, mientras otros se perdieron la literatura sencillamente porque les dijeron que era quehacer de ociosos o maricones.
Bueno, la verdad, sí lo se. No nos ha ido tan mal, como pudo ser, porque en las aulas contamos con las inolvidables lecciones de profesores mayúsculos como Castro Harrison, Castro Nestarez, Huertas, Grande, Heredia y tantos otros maestros sin émulos, desalentada la pedagogía desde que Alberto Fujimori, (a) presidente, declaró que en el Perú no era necesario ser educador para ocupar el cargo de ministro de Educación.
Para qué capacitar
Dejémonos de vainas. El discursillo oficial y ayayero que culpa a los maestros por la educación de los jóvenes de hoy es una verdad a medias. O sea, una mentira. Es como responsabilizar a los médicos por la mortalidad infantil, o a los abogados por la corrupción del Poder Judicial. Que los educadores tienen bastante que ver, no lo niegan ni los dirigentes del SUTEP. Pero el tema a discutir radica –creo- en formular una política educativa, ausente en el Perú hace treinta años.
¿Alguien ha escuchado en el gobierno o en el Congreso alguna propuesta de cambio con valores, coherente, sostenible y a la vez útil y práctica, que no consista en parches?
No se oye padre. Ni hoy con García ni en los últimos años con Toledo. Menos con Fujimori, el modernizador al que se le caían las escuelas. De modo que discutamos sobre la carnecita, no en torno al hueso y las plumas del pollo. Y que nos digan de una buena vez para qué se
quiere que los maestros se capaciten; porque si es con los lineamientos de la filosofía fujimorista, todo esfuerzo estaría destinado a favorecer negocios de academias y seudo universidades creadas en la época del tiranuelo.
-Vamos por partes. ¿Reconocen, señores del gobierno, que la convivencia social en el Perú no está garantizada por la persistencia de factores como la pobreza, la marginación y otras calamidades? Propónganos entonces que la educación sirva para el cambio, que los niños y jóvenes asistan a escuelas donde los valores de la democracia presidan la teoría y la práctica.
-¿Tenemos dificultades para insertarnos en la llamada globalización, porque nuestros trabajadores no están capacitados para competir con la mano de obra de otros mundos? Que la escuela eduque para el trabajo; en otras palabras, que un alumno de quinto o de un nuevo bachillerato sea capaz de reparar por lo menos una instalación eléctrica casera.
-¿Nuestros alumnos no tienen curiosidad frente a los fenómenos que desconocen? Señores, propónganse que la ciencia y la tecnología ocupen las primeras horas de un calendario escolar de seis días, incluyendo medio día los sábados y feriados laborables.
-¿A los quince años los chicos no entienden lo que leen y les aterroriza exponer una idea en público? Señor ministro, que antes del cierre del mediodía todos los alumnos lean, frente a su clase, una breve composición de diez líneas con lo que han aprendido esa mañana en el aula. O con lo que no han entendido. Y que la lógica se integre con matemáticas. Y que dos veces al año los chicos muestren a los padres de familia lo que la escuela les ha enseñado.
-¿Se han dado cuenta que en el Perú los muchachos no cantan, nadie les enseña a tocar un instrumento, los que pintan son una rareza y los poetas una especie en extinción? Entonces, ¿qué esperan para incorporar artistas que transformen a las escuelas en foros creativos donde la audacia y el atrevimiento sean la marca registrada?
-¿No es verdad que la naturaleza en el Perú es objeto de cotidiana agresión por mineros sin escrúpulos, taladores furtivos, dinamiteros de la pesca y canallas al por mayor? Que otro objetivo de la educación sea formar jóvenes que tengan conciencia ecológica.
-¿Han notado que un egresado de secundaria no tiene ni idea de cómo hacer una compra-venta, tampoco iniciativa para crear una pequeña empresa y ni noción de lo que son las exportaciones? Incluyan en el nuevo currículum “el mundo de los negocios o cómo crear su propia empresa”.
-Finalmente, como ya habrán observado, ¿recuerdan que nuestro fútbol de menores no asiste a una olimpiada hace medio siglo, que la selección de mayores no sabe de mundiales desde España 82 y que el voley femenino se ha venido abajo? Supongo que habrán encontrado la relación de esas frustraciones deportivas con una escuela hecha para el fracaso. ¿O esperaban que un joven que no entiende lo que lee y le tiemblan las piernas para hablar en público, pueda, por milagro, ser un futbolista valiente y exitoso?
De modo pues que hablemos de los fondistas, no de los teloneros; del plato fuerte, no de las entraditas recurseras.
Octubre 2006
(*) Periodista, ex jefe de prensa MED y UNMSM.
Publicado en Educación | 1 comentario
Maestros de otras profesiones
Publicado por Ismael Leon en 24 Junio, 2002
Por Ismael León Arias
La congresista Gloria Helfer anunció hace un par de semanas que ya tiene listo un nuevo proyecto de ley de educación, que reúne varios similares de sus colegas parlamentarios. La idea está en la agenda del Congreso, en momentos que el propio ministerio ha admitido que hay una pobreza intelectual espantosa entre niños y jóvenes, algo que se arrastra desde los tiempos del fujimorato.
Sería una buena nueva sino fuera porque desde que tengo memoria, cada cierto tiempo, escucho de las autoridades que es necesario cambiar la ley de educación. Y efectivamente, cada diez o quince años, cambian la ley, los currículos, los libros y los discursos, es decir los instrumentos, las formas. Pero en las aulas los cambios no se perciben significativamente, mientras la opinión pública tiene la impresión que mientras más ensayos han sido intentados, más ha retrocedido el conocimiento en las escuelas.
Ocurrió en 1972 con el gobierno militar de Juan Velasco Alvarado. Lanzaron por todo lo alto una reforma que en su tiempo fue considerada audaz, promulgada en el marco de otras leyes dirigidas a revolucionar la economía y la sociedad peruanas. Cambios previos hubo en la tenencia de la tierra; en los vínculos laborales; en la propiedad empresarial y en las relaciones internacionales.
Directivos de los maestros fueron invitados a tomar parte, pero rehusaron y se opusieron. El SUTEP –Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana- negó su concurso.
El segundo impulso de la última parte del siglo XX llegó en los 80. Restauró elementos del anterior sistema, como devolverle cierta autonomía a las escuelas y quedó hasta nuestros días. Si alguna característica tuvo, que lo emparentó con el intento de los militares, fue su concepción centralizada, contradictoria con algunos procesos beneficiosos ya inaugurados en el interior, como las escuelas bilingües. Nuevamente el SUTEP se negó a participar de los cambios, levantando la única bandera que tiene, es decir el aumento de sueldos.
Fue durante la década de Fujimori que se comenzó a tallar la llamada “modernización educativa”. La construcción masiva de escuelas hechas en desorden y a la carrera fue una constante de ese régimen, cuyos postulados se sustentaban en la idea de que no se podía educar si de por medio no había mucho cemento y madera. Los ministros fueron escogidos con la absurda condición de no estar vinculados con la educación. Se habló de la nueva estructura curricular básica en el primer ciclo y los dos primeros grados. Y en 1999, cuando el régimen hacia agua por todas partes, se extendió esta nueva estructura a toda la primaria.
Al fin de cuentas
Los resultados no se hicieron esperar, aunque recién supimos la hondura de la crisis a principios del 2000. Un informe del ministerio, revelado durante el gobierno de transición, pasmó a la opinión pública. En una prueba de conocimientos a escala latinoamericana, organizada dos años antes por una rama de la UNESCO, los estudiantes peruanos de tercer y cuarto año de primaria habían quedado relegados al último lugar en matemáticas y al antepenúltimo en lenguaje. El gobierno de Fujimori intentó ocultar su clamoroso fracaso y durante un tiempo pidió y obtuvo que se embargue la información, para finalmente ocultarla a los peruanos.
El escenario dejó al descubierto la pobreza que se vive al interior de las escuelas, pobreza que no alude exclusivamente a carencias materiales. Uno de los dramas que puso en evidencia esa debacle es que no hay democracia en la escuela peruana, ausencia que se expresa en falta de diálogo entre educadores y alumnos, entre educadores y padres de familia, entre la escuela y su entorno. Y si la escuela peruana no enseña democracia en su práctica cotidiana, no se ve cómo podemos esperar que los ciudadanos de mañana aprecien este sistema político, que cada día es absolutamente negado en las aulas.
La pregunta que se desprende es por qué los peruanos no hemos sabido dar a nuestros hijos una educación descentralizada, democrática, moderna a la vez y útil para el trabajo y para la vida. La primera respuesta que nos viene a la mente es que antes tendríamos que haber sabido darnos gobiernos con esas características, para contar hoy con un sistema educativo del que podamos sentirnos orgullosos. En eso estamos en el 2002.
Descentralizar es globalizar
Nos encontramos hace ya veinte años en tiempos de globalización. Y hace cien años en la era del conocimiento. La escuela debería ser el lugar donde cada día maestros y alumnos aprecien las ventajas, desventajas y exigencias de la globalización, tanto como los riesgos y beneficios de la descentralización. Sin dogmas ni anteojeras.
Adentrados en este terreno, no vemos por qué la escuela pasa por alto temas afines como empresa y competitividad; negocios e innovación tecnológica. ¿No son acaso estos temas los que preocupan cotidianamente a hombres de Estado y empresarios, tanto a tecnócratas como investigadores? ¿Puede pensarse por un momento que el niño estudiante de hoy podrá enfrentar mañana el exigente mercado laboral si su mente no asume desde ya la mejora tecnológica constante y la superación personal permanente, como un modo de vida?
En cuanto a los maestros. ¿Puede cambiarse algo en la educación sin cambiarlos por lo menos parcialmente? ¿Por qué no se incorpora a las tareas de la enseñanza a otros profesionales como médicos, ingenieros, historiadores, biólogos, artistas o periodistas? ¿Por qué el SUTEP tiene el monopolio de la enseñanza de nuestros hijos?
He leído los documentos preparatorios de la nueva reforma y me he quedado francamente decepcionado. Ninguno de estos temas aparece por ningún lado. ¿Cómo confiar entonces en algo que parece más de lo mismo?
Lima, 24 de junio 2002
Publicado en Educación | Deja un Comentario »
