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Entrañable amistad

Sacerdote y escritor

Una vieja amistad

Todo comenzó en Cusco, donde se conocieron. Ambos quechuahablantes. El sacerdote hizo después un Diccionario Quechua-Castellano que hasta hoy es de consulta indispensable. Arguedas nos dejó una obra literaria entrañable y valiosos aportes a la antropología.

Padre Lira actualizado

Lira, Jorge.

(Cusco 1912- 1984)

El sacerdote Jorge Lira fue párroco en Maranganí, Cusco, donde conoció a CarLmen Taripa y recogió canciones y poemas en quechua. Cuando trabajó como docente en el Colegio Pumacahua de Sicuani, en 1939, alternó con el novelista José María Arguedas. Continue reading »

Literatura, siempre

Abraham Valdelomar

Tiene sentido estudiar literatura en el Perú de estos tiempos? La pregunta parece retórica pero no lo es. El discurso oficial y una mentalidad ajena a lo académico, machacan a los jóvenes que se orienten sólo hacia carreras presuntamente lucrativas, mientras aconsejan ser competitivos para alcanzar éxito en la vida. Literatura, bellas artes e historia no existen. Y aunque el camino de las humanidades no condujo nunca a la fortuna, está muy lejos de ser igual a fracaso profesional. Hoy la literatura tiene tanto futuro como otras especialidades. Y si tu vocación por ella soporta balas, sigue adelante pero entérate de lo que mañana estudiarás a fondo.

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Bertolt Brecht en Lima

No quieren ser conocidos como “un colegio de matemáticos ni de científicos”; prefieren que su perfil sea el de una escuela alternativa que ofrece a sus chicos formación integral. Lo cual es verdad. Pero ocurre que en las últimas olimpiadas internacionales de matemática en Japón, España, México, Slovenia, Vietnam y Portugal, sus alumnos han ganado muchas medallas de oro, plata y bronce.
Nos referimos al colegio limeño Bertolt Brecht, enraizado en la población de 3 distritos populares de Lima. Sucede también que esta escuela organiza anualmente el Concurso Nacional de Matemática -CONAMAT- asociado con el Instituto de Ciencias y Humanidades y las academias César Vallejo y ADUNI.

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Enseña a dudar

Cuando apenas era un niño de ocho años, Gaudencio Frigotto, brasileño, quería ser agricultor como su padre; poco después soñaba con hacerse “chofer” de tractor; a los 15 estaba convenido que su camino era el sacerdocio y recién a los 21 en el ciclo introductoria de la universidad, decidió ser maestro de tiza y pizarra. Continue reading »

Adolfo Córdova: la arquitectura es la tercera piel

Los jóvenes que sientan vocación para ejercer la arquitectura, antes de dedicarse a su estudio deben comprender bien de qué trata la especialidad, nos plantea Adolfo Córdova Valdivia. -¿Y de qué trata?, preguntamos. -“Es el arte de organizar el espacio para el desarrollo de las relaciones humanas”, explica con ánimo didáctico este célebre arquitecto nacido en Arequipa y docente hace varios años. Continue reading »

Quintanilla 2009

Escribe Ismael León Arias

Qué recontra- buenos los 80 años de Alberto Quintanilla. Esa noche del 21 de abril, en los jardines de la Universidad Peruana de Ciencias e Informática, amigas y amigos, catedráticos y estudiantes, fuimos el público que disfrutó la inauguración de “La sabiduría del ojo”, su más reciente muestra pictórica, armada en el torbellino de sus idas y vueltas América – Europa; al filo del abismo después de la súbita muerte de su hijo mayor en París. Pero qué refrescantes estas reapariciones de los duendes de Alberto, en medio de su duelo, redivivos apasionados ellos. Allí estaban sus cuerníficos Cumpas, jinetes calatos montados sobre un burrito barbón, con un mono-niño a horcajadas. Es uno de sus óleos de colorido más atenuado, con un naranja que fue rojo para reposar en el horizonte y reaparecer con intensidad y altura en una lengua luciferina y cachacienta. Y cuánta atención del público hubo para su Perro enamorado de la Luna, tal vez uno de los óleos más apreciados, precisamente porque en la intensidad de su lunático arrobamiento el pichicho encanta a monses y académicos. Aquí manda el azul añil, lo que suele ocurrir en los sueños de todo enamorado que se respete. Como en aquella Serenata a la Luna, precisamente, en la que el chusco ha encontrado la compañía de un templado guitarrista, tan templado que se olvida de las cuerdas para entonarle a la iluminada, a viva voz, sus compartidas quimeras de amor a dúo. Aquí el azul ha cedido breves aunque estratégicos rincones al rojo insidioso del instrumento postergado. Más allá asistimos al goce de casi escuchar la Música Sacra, arrancada de su quena por un músico libidinoso que imanta el interés de otro perro y de su ama, que en sus dos caras dubita entre los celos y el horror, mientras una serpiente voladora se introduce entre las notas del intérprete, de cuya cabeza nace un volcán de malos pensamientos. El lila y el verde se instalan de preferencia en esta composición diabólico-musical. Y con Mercedes gozamos las diabluras de este iluminado cusqueño, tal vez el pintor más representativo del arte andino contemporáneo, un amigo nos confirma cómo vive Alberto entre París y Lima, aunque su arte es cada vez más altivamente quechua. “No interesa dónde vives, importa lo que llevas dentro”, concluye.

De perros y fundadores

Vamos revisando con renovado interés El niño y sus misterios, Historia del perro verde, Los Huayras, el Hillaricuy; de pronto desembocamos en los jardines de la joven universidad. Un aplicado fotógrafo, como salido de un cuadro del pintor, plasma encuentros evocadores y en quince minutos reaparece, instantáneas en mano a cambio de diez soles. No se hará rico pero a nosotros nos regaló invalorables recuerdos. De pronto estamos cara a cara con Los hermanos Ayar, cuatro insólitos jinetes encaramados sobre una mula anterior a los jamelgos hispanos (es decir, padre y madre de sí misma), jinetes que de tan divertidos ignoran su destino. Apreciamos que sólo uno lleva las riendas, mientras los otros juerguean. Qué duda cabe, debe ser Ayar Manco, el único responsable, fundador del futuro Cusco imperial. Hierro sobre bronce empleó el artista para fundir su irreverencia. Durante el cóctel sigo la trayectoria de Alberto entre la concurrencia. Como escapado de un sombrero de mago, escucha a alguien con seriedad de cirujano; luego carcajea con un pata de aquellos tiempos en Cusco, cuando Hilario Mendívil y sus amigotes cerraban la cantina una semana de patria o muerte para chuparse la vida al contado. Pero los años han pasado la factura. Vïctor Escalante también bebe agua mineral, entre recuerdos exactos y divagaciones fantásticas. Volvemos ojos y oídos a Quintanilla, A veces me parece un poseso, creo verlo pincel en ristre retando a la vieja bruja que se agazapa detrás de sus iluminados lienzos. Pero no, ahora especula en torno al abismo en cuyo borde flotamos los peruanos. ¿El Perú se ha vuelto una pesadilla?

Los atilas de hoy

No pasan tres días de haber disfrutado esta nueva muestra del maestro, cuando un titular del diario Correo vuelve a rajar el piso tan laboriosamente emparejado para dar cabida a la mayoría de peruanos. La quechua hablante congresista cusqueña, Hilaria Supa, cae en un desliz ortográfico hispano, que sin vergüenza alguna distorsiona para sus fines uno de los jóvenes chacales de la derecha. Otra vez encuentro fundamento a Quintanilla. Sus fantásticas alucinaciones de ayer sufren la invasión de los viejos bárbaros, ahora reciclados en la pluma y la voz de modernos atilas que quieren anunciarnos la muerte, la nuestra, no la de ellos. ¿Qué piensa sobre este cargamontón organizado por la derecha y su infantería mediática basurera? El verdadero artista siempre ha vivido entre la creación y la lucha, le hemos escuchado siempre, ahora lo confirma. Altivo como es, cada vez que puede expresa un incontenible desprecio por estas gentes. Los ha visto –y sufrido- desde niño. Ayer en sus haciendas, fuete en mano; hoy en Lima, con un periódico encargado para conducir como camión de basura. Mañana arrójenla sobre ese político de izquierda, pasado échenla al paso del soldado insobornable, el fin de semana dedíquenlo “a esa congresista serrana”. El 30 pasen por caja. Nunca nos deshicimos totalmente de ellos, comprueba Alberto. Son parte de nuestra diaria calamidad. Allí los tenemos. Cada vez engañan a menos, aunque en el Perú todavía a muchos. Hasta la próxima maestro.

Lima, 28 de abril 2009

La Biblioteca: de símbolo nacional a cueva de Ali Babá

Mafia trafica libros en las narices de Hugo Neyra

Escribe: Ismael León Arias    

Ricardo Palma, Jorge Basadre, Sinesio López, tres grandes directores en la historia de la Biblioteca Nacional. Cada uno aportó con su talento y denuedo a la recuperación e impulso de ese símbolo cultural del Perú. Todos tienen un merecido lugar en su historia. Cuando se escriba el anecdotario, Hugo Neyra Samanez, actual director, será recordado porque bajo sus narices operó una mafia que traficaba valiosos libros. Y además permitió que esa Biblioteca sea reducida a la condición de cueva de Ali Babá.

La mala noticia fue publicada ayer en primera página de El Comercio. Se trata de la denuncia -por ahora anónima- de un ciudadano que meses atrás recibió la inesperada oferta de un sujeto que le ofrecía en venta cuatro libros publicados en los siglos XVI y XIX, tres en España y uno en México, procedentes de la BN.

El ciudadano de esta historia pudo ver fotocopias de “Querétaro. Memorias de un oficial del emperador Maximiliano”, del militar francés Alberto Hans, publicado en México en 1869. Y el “Compendio histórico, geográfico y genealógico de los soberanos de la Europa”, de Manuel Trincado, ejemplar de quinta impresión publicado en Madrid en 1769.

El tercer tomo ofrecido es “Instrucción de confessores, y penitentes, desengaño universal que con toda claridad manifiefta el feguro camino del cielo”, cuyo autor es Daniel Concina. Se destaca que es un valioso ejemplar hecho en la imprenta madrileña de Miguel Escribano, en 1766. Es un libro que en diciembre del 2006 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación, junto a otros 23 títulos de los siglos XVII y XVIII.

Y la mejor pieza que tuvo ante sus ojos fue el libro titulado “Papirii massoni annalium”, del historiador francés Jean Papire Masson. Data de 1578. “Por apenas veintiocho años no es un incunable”, le dijo Jorge Vega al periodista de El Comercio, David Hidalgo, quien señala que Vega conoce muy bien el mercado de libros antiguos de Lima. La tapa del ejemplar –reseña el reportero- es de una gran belleza. Tiene bajorrelieves en pan de oro y un grabado con el retrato del autor. Los traficantes no se tomaron la molestia de retirar la etiqueta con el código de barras de la BNP, concluye.

La primera reacción del anónimo caballero fue rechazar la propuesta. Pero tendió un anzuelo al bárbaro. Vuelva tal día, le prometió. En el ínterin preparó su denuncia y la llevó al decano de la prensa peruana. La historia continuará en estos días.

 

                                                     El transfondo

 

Esto viene con cola. Y es que luego de la furtiva venta de la sede central del ministerio de Educación, el ministro Eugenio Chang, jefe de Neyra, sus dos viceministros y otros funcionarios, amanecieron en los sótanos de la Biblioteca Nacional, donde el anfitrión esperaba a sus furtivos asilados.

Después sabríamos cómo fue la mudanza-relámpago hacia otros edificios estatales. Una parte fueron a la desaparecida minera Centromín, otra se acomodó en los improvisados vericuetos del Museo de la Nación y el ministro y su cohorte a los sótanos de la Biblioteca.

Se desconoce el precio pactado entre gallos y medianoche por la venta del terreno de la calle Cavallini, a Inmobiliaria Brescia, que junto con Graña y Montero se han sacado el número de la suerte en estos negocios ordenados por Alan García a sus subordinados.

Nunca en la historia del país se ha visto tanta grosera ineptitud, explicable únicamente por el apuro para hacer cera y pabilo con los bienes nacionales, de espaldas al escrutinio de la opinión pública. Salieron de la calle Cavallini como gitanos en fuga, sin tener un nuevo local donde atender a maestros, estudiantes y padres de familia.

No importaba lo que pasara después. Cuando todo se supo, el negocio estaba cerrado, tal como debieron planearlo los Atilas que hoy barren las arcas peruanas.

La modalidad inaugurada por García bien podría denominarse “remate y fuga”, algo que hasta ahora viene dando felices resultados a la mafia en los terrenos de Collique, pero que no pudo lograr con el suculento Pentagonito, gracias al periodismo.

Las preguntas que muchos nos hacemos son: ¿Cuántos otros bienes públicos ya corrieron la misma suerte?, ¿Qué otros tesoros de la familia están en la mira de los facinerosos?

 

                                               Palma, Basadre, López

 

Y Hugo Neyra Samanez, el sociólogo formado entre San Marcos y La Sorbonne, quien de joven escribiera “Cusco, tierra o muerte”, permitió que la sede de la Biblioteca sirva de cobijo a semejantes mercaderes de la educación. Qué diferencia con el comportamiento de Palma, Basadre y López. Cuando la Bibioteca Nacional fue fundada por el general José de San Martín, recibió una donación de libros del propio libertador, quien le donó cerca de mil ejemplares de su propio patrimonio.

Pero quiso el destino que en 1823, las tropas realistas que se negaban a abandonar Lima y en 1880 la soldadesca chilena, pisotearan sus ambientes y los convirtieran en caballerizas. Los rotos se robaron unos 10 mil ejemplares, entre ellos muy valiosas colecciones únicas, además de instrumental de investigación químico – física, muestras minerales y botánicas e incontables manuscritos.

De este botín y luego de muy prolongadas gestiones, el Perú apenas ha recibido en devolución la tercera parte de los volúmenes saqueados y ninguno de los otros tesoros culturales mencionados. ¿Hace algo Neyra para incrementar la recuperación del patrimonio robado por la soldadesca sureña con aprobación de sus políticos?

En 1943, durante el gobierno de Manuel Prado Ugarteche, se produjo el incendio que dejó la Biblioteca en escombros. En esa oportunidad le tocó al historiador don Jorge Basadre, emprender la enorme tarea de su recuperación Y la consiguió.

La década del 90, tiempos del fujimorato, vio la sucesiva postergación en el levantamiento de la actual sede, que sólo fue concluida con Toledo, gracias al denodado emprendimiento de Sinesio López, el director que siguiendo la tradición de Palma, el “bibliotecario mendigo”, reunió de sol en sol los fondos para culminar la obra y hacer la mudanza de la avenida Abancay a San Borja.

Hoy vemos otras mudanzas, nada épicas, nada altruistas. Traslados clandestinos, a oscuras, propias de ladrones. Robos de joyas culturales, la memoria del país. Y usted Neyra, de patético recepcionista. Qué lástima.

 

Lima, 26 de enero 2009

 

Milanés habló claro y franco

Escribe: Ismael León Arias

La siguiente entrevista al cantautor y militante cubano Pablo Milanés (*), ha sido escasamente difundida en los medios locales. En los de la derecha –supongo- porque no quieren contribuir con la idea de que en Cuba es posible discrepar, disentir con el gobierno pública y abiertamente. Algunos cínicos dirán, claro, cuando el crítico apellida Milanés… Bueno, pero tampoco se publicó nada en los medios de la izquierda peruana, ni se lee nada en la red.

Y eso es preocupante, porque confirma la seriedad del tema que con valor aborda el artista, acercándose al borde de un abismo que muchos camaradas de reflejos estalinianos prefieren no mirar. No se oye padre. Y se acabó.

Si mañana el gobierno cubano inicia una apertura, digo; si se vuelve normal publicar críticas en diarios y revistas independientes editadas en la isla; si pasado mañana usted puede abrir una tienda y vender pan del día, tamales peruanos y plátanos de Ecuador, digo, es un decir; y si además puede un joven profesional habanero salir y regresar a su país cuando quiera, entonces Milanés habrá sido un “precursor”, un “osado y respetado militante”.

Pero si en lugar de iniciar mañana mismo la urgente renovación, esos dirigentes que llevan 50 años en el poder acuerdan que tienen por delante otro medio siglo de “responsabilidad histórica”, entonces don Pablo habrá sonado, le habrá llegado la hora. Y aquí en Perú, como en todo el mundo donde hociquean espaldas dobladas le caerán con todo por haberse dejado vencer por el “señuelo burgués” y pasarse con todo y pentagrama a las “filas del enemigo”.

La cosa viene de atrás

A mí me parece que Pablo Milanés analiza seria y honestamente lo que viene ocurriendo en su país. Y quiero creer que seguirá respetado por el gobierno. Podría decirse que el artista “canta” su verdad con algún atraso, es verdad; pero nunca es tarde cuando la esperanza llega. No hablamos de lo que pasa ahora -¡caramba!-  sino hace unos 40 años, cuando la revolución comenzó a “cansarse”, cuando en 1968, por ejemplo, la burocracia condenó al poeta Heberto Padilla a una ignominiosa prisión por su poemario “Fuera de Juego”, apenas 9 años después de instalado el gobierno de Fidel Castro.

Esa obra le mereció a Padilla el Premio Nacional de Poesía, pero los comisarios dijeron son vainas y años después descalificaron –a él y sus poemas- como “contrarrevolucionarios”. Y se acabó, a la cana en 1971, durante algo más de un mes. Y vino luego la conocida “autocrítica” en el mejor estilo estalinista, cuando don Heberto se vio obligado a declamar para el mundo sus más patéticos versos: “Yo nunca me cansaré de agradecer a la revolución cubana la oportunidad que me ha brindado de dividir mi vida en dos: el que fui y el que seré”.

La administración no entendió ironías y lo dejó libre, pero sin chamba. Unos años después, por gestión del senador norteamericano Ted Kennedy, Heberto Padilla pudo salir de Cuba, sólo para morir en el exilio en el 2000, poco antes de cumplir los 70 años.

Padilla no fue el único, claro está. Aquí viene otra historia. Hay que cuidarse de amanecer un día en la prensa oficial cubana al lado de Alberto Montaner y la gusanería.

En el terrorismo ideológico “las cosas son así”, amenazaba a fines de los 70 en Caracas, Julio Vera, un redactor- comisario durante un congreso de la FELAP, a los delegados de veinte países. “O están con Cuba o están contra Cuba”.  Pánico en la granja. Sólo se trataba de mejorar una moción de saludo al periodismo cubano, cuando se acercaban los 20 años de revolución. “Felicitamos a los periodistas cubanos por haber alcanzado la absoluta libertad de prensa”, rezaba sin rubor la iniciativa que debían aprobar las delegaciones. “Felicitar a los periodistas cubanos por su libre ejercicio de la libertad de prensa en defensa de la revolución”, se atrevía la propuesta peruana. Conclusión: el hotel puso en los pasillos las maletas con el equipaje de esos peruanos. No hay más debates, coño.

(*) Bueno, mejor leamos a Pablo Milanés en la entrevista que le hizo Carlos Fuentes difundida en el diario Público, de Madrid, el 29 de diciembre pasado.

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ENTREVISTA CON PABLO MILANÉS
“El socialismo cubano se ha estancado”

Calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid, el artista señala que “este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas”

CARLOS FUENTES – MADRID – 29/12/2008 08:00 PUBLICO

Es hora de siesta, pero Pablo Milanés (Bayamo, 1943) responde con brío desde Vigo. Está de nuevo en España, ahora a la espera de ser papá de gemelos (y ya tiene seis hijos) y calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid. Responde resuelto, habla sin tapujos de Cuba, del momento histórico que se avecina. Y considera agotada la etapa de los hermanos Castro. “Este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas”.
“La nostalgia es uno de los motores de mi obra”

¿Cómo lleva vivir sin La Habana ?

Terrible, la verdad. Ya llevo un mes aquí y nunca me había separado más de veinte días de La Habana. En cuarenta años de oficio no recuerdo haber estado un mes fuera. Y me siento muy extraño, tengo mucha nostalgia, voy aquí a la playa de Samil, pero no es lo mismo que el malecón de La Habana.

¿Ha sido la nostalgia una fuente de alimentación para su canción?
“Hay que dar paso a las nuevas generaciones”

Sí, esa nostalgia está perenne en mi obra y se manifiesta a veces de forma indirecta, pero siempre se manifiesta. Es una característica del isleño.

Ya lo cantó: “El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”.

Y amo a esta isla, soy del Caribe esas características no se pueden obviar ni al hablar, ni al reír, ni al disfrutar; ni siquiera cuando sufres o eres pasional. Todo tiene que ver con lo isleño.
“El cubano no puede vivir más de promesas”

La parálisis dirigente

Hábleme de su isla, ¿cómo ha dejado Cuba?

Bastante mal. Después de tres ciclones, una crisis que no se acaba de solucionar y unos dirigentes que no hacen nada por sacar adelante el país nuevamente en medio de esta parálisis. Si a esto se agrega la crisis mundial, pues estamos bien arreglados.
“Muchos tienen miedo a hablar por la censura y la represión”

¿No confía en que Raúl Castro dé un paso hacia delante?

Yo no confío ya en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años porque todos, en mi criterio, pasaron sus momentos de gloria, que fueron muchos, pero que ya están listos para ser retirados. Hay que pasar el testigo a las nuevas generaciones para que hagan otro socialismo, porque este socialismo ya se estancó. Ya dio todo lo que podía dar, momentos de gloria, cosas imperecederas que aún perviven en la memoria y en los hechos cotidianos del cubano, pero tenemos que hacer reformas en muchísimos frentes de la Revolución , porque nuestros dirigente ya no son capaces. Sus ideas revolucionarias de antaño se han vuelto reaccionarias y esa reacción no deja continuar, no deja avanzar a la nueva generación que viene implantando un nuevo socialismo, una nueva revolución que hay que hacer en Cuba.

Y a esos viejos revolucionarios, ¿la historia los absolverá?
“Todavía hay muchos prejuicios contra los gays”

Sí, creo que sí. Simplemente deben retirarse, pero no creo que haya que juzgarlos por nada. Hicieron lo que tenían que hacer en su tiempo. Simplemente, ahora no están haciendo lo que deben hacer.

¿Qué es lo más triste que contempla usted?

Es tal la situación que está viviendo el cubano que ya no puede vivir más de promesas. Las conquistas antiguas están ahí. Hay que ir hacia nuevas conquistas. Se logran con nuevos pensamientos y una dinámica nueva que [los dirigentes] no son capaces de ejercer . Estamos paralizados en todos los sentidos, hacemos planes para un futuro que nunca acaba de llegar.
“Podemos volver a ser un país maravilloso”

Nueva conquistas

Lo que causa resignación y desasosiego en las nuevas generaciones

No solamente el desasosiego. Los jóvenes cubanos se forman de un modo muy hermoso, pero luego tienen que emigrar para proyectar lo que estudian. Es muy triste porque ni siquiera un exilio político, sino un exilio económico por las pocas condiciones que hay en nuestro país. Que se divida la familia, que se cercene esa relación filial es absolutamente inadmisible en estos momentos.
“Los mestizos no han podido ejercer el poder en Cuba”

Hace días, Wendy Guerra escribió sobre la caída de estereotipos; ya es políticamente correcto tener amigos gays, ya no hay represión brutal como en los primeros años de la Revolución

No es tan brutal, pero tampoco es tan abierta. Hace quince años deciqué la canción Pecado original a mi director artístico, que es gay. En esencia esa realidad no ha cambiado todavía. Hay que ir más allá, pasar de las palabras a los hechos. Todavía hay mucho prejuicio contra los homosexuales en Cuba.

También con el turismo sexual, en el que los españoles son campeones
“Me quedan muchas canciones por cantar, estoy vivo todavía”

Turismo sexual hay en todas partes del mundo. Cuba destacó por una imagen inmaculada ante los ojos del mundo y cuando empezó a ser un país normal, como todos, parecía que se caía el mundo. Prostitución hay en todas partes, y mucho más corrupta que la que existe en Cuba. Simplemente, la imagen de Cuba se ensució, entre comillas, ante la imagen que daban admiradores, entre comillas, de la Revolución.

Canción y Régimen

¿Qué influencia tiene esta trayectoria política en la poética cubana?

Puedo hablar por mí: en Regalo, mí último disco, manifiesto todo mi pensamiento actual sobre la situación cubana e internacional. No es que el artista deba expresarse siempre en estos términos, pero si sus canciones tienen un ápice de realismo y dignidad hay que retratar el momento en el que vive. Así como expresamos la gloria que vivimos en un momento, también debemos expresar lo que estamos sufriendo ahora. Pero hay que tener valor, en primer lugar, y hay que tener dignidad y entereza para poder afrontar la situación que atraviesa Cuba ahora. Mucha gente tiene miedo a hablar porque hay un sistema detrás de censura, de represión callada y oculta que no te permite hablar libremente y que hay que echar abajo ya, cuestionarlo de un modo radical. Son cosas que se han venido planteando anteriormente, inclusive por la dirigencia cubana, pero no se han llevado a cabo.

¿Es necesario un dictador para que haya canción de autor?

No, hombre, no. Eso es una barbaridad. Esa pregunta que usted me ha hecho es una barbaridad. No hacen falta dictadores en ningún lugar para nada.

Buena Vista Social Club

Política aparte, Cuba sigue de moda. Ha vuelto el bolero…

En Cuba tenemos un defecto: olvidamos las expresiones que nos han antecedido. Y dos de ellas han sido el filin y la canción tradicional. En 1981 empecé a recuperar el bolero filin y en 1982 inicié la serie Años, que ya tiene seis discos. En aquel momento, esa música estaba completamente olvidada. No quiero decir que todo sea gracias a mí porque sería demasiado pretencioso, pero no hay duda de que fui el primero en tratar de reconquistar esos valores que se habían perdido y que estaban olvidados.

Tuvieron que ir un guitarrista norteamericano y un productor inglés a grabar Buena Vista Social Club. ¿Cómo le sentó?

Indudablemente muy mal, porque yo estaba haciendo pobremente, de manera muy artesanal, todo ese trabajo que anteriormente no había sido reconocido. De hecho, a día de hoy aún no ha sido reconocido.

Al menos, Buena Vista permitió una vejez cómoda a muchas leyendas

Sí, la vejez que siempre debieron haber tenido.

Que era imposible en Cuba

Fueron completamente olvidados.

EEUU

¿Alberga esperanzas en la presidencia de Barck Obama?

Sí, cómo no. Soy un ciudadano negro y que Estados Unidos haya tenido una ley de derechos civiles conquistada en los años 60 y que, menos de 40 años después, ya tenga un negro presidente es tanto o más que lo que hemos logrado nosotros en Cuba, donde los negros aún no tienen ni poder real ni verdaderas oportunidades. Es una vergüenza que en Estados Unidos haya un presidente mestizo no hayan ejercido el poder en estos cincuenta años.

Medio siglo también tiene el bloqueo, muchas veces utilizado como mera excusa

El bloqueo tiene dos caras: realmente nos ha afectado durante 50 años, pero está la otra cara, el auto-bloqueo, que hemos utilizado como una emergencia para defendernos de nuestros errores en determinados momentos.

Epílogo

En una de sus últimas canciones

Quisiera que me preguntaras por algo artístico, parezco un ministro en lugar de un cantante.

En Suicidio esboza a un creador que está en el ocaso

No es que esté en el ocaso, más bien está decepcionado por todo lo que ocurre a su alrededor.

¿Es una canción autobiográfica?

Sí, totalmente autobiográfica.

¿Y siente Pablo Milanés que le quedan pocas cosas por contar?

No, me quedan muchas por contar. Cuando canto cosas negativas parece que voy a morir, pero no, estoy vivo todavía.

XI Encuentro Internacional de Teatro de Grupo Ayacucho 2008

Teresa y Ana, damas de dos mundos

Escribe Ismael León

 Aquella mañana de noviembre, en el salón principal del Centro Cultural de la Universidad de Huamanga, hora y media después de la soberbia deconstrucción de Antígona por Teresa Ralli, el público no terminaba de bajar de la nube. De pronto Ana Correa ya estaba sentada en un vértice del escenario, esperando recobrar el silencio, que efectivamente sobrevino cuando los asistentes repararon en ella y callaron.

 

“Desde niña me gustaron los viajes –comenzó a media voz-; sería quizás porque mi padre fue mecánico de aviación y hacía vuelos de prueba, pero también porque tuve un tío, chofer de camión carguero, que iba siempre a la selva. Años después, cuando estuve más grande, viajé al Cusco, y allí conocí a una vendedora de ‘detentes’ que resultó santera”.

Ana alza un estandarte de seda incrustado con estampas religiosas, para revelarnos que  el día que llegó allí, hacia como trece años y debido al miedo impuesto por el terrorismo, la procesión de Santiago no salía, pecado que la mujer prometía reparar si el apóstol le devolvía sus mellizos desaparecidos.

Este episodio, que quedaría en la memoria de Ana, sería luego de conversar intensamente con Miguel Rubio y el resto del elenco, el origen de una de las puestas más requeridas por el público de Yuyachkani. Y quienes asistimos a Huamanga, percibimos súbitamente que Ana nos había introducido en el triple cruce de la historia, su biografía y el arte. Sutilmente atravesábamos esa delgada línea gris que separa la vida de la creación.

Dicen que en América Latina, la realidad se cruza mil veces diarias con el arte y lo supera, ante el pasmo de creadores y público. Ese viernes 28 lo comprobamos. Aunque para entenderlo mejor, es necesario reconocer que en el Perú de hoy los discursos políticos están agotados por palabras huecas, que el ciudadano común se niega a escuchar. Si queremos comunicarnos nos queda el arte, no como recuperación de esa realidad falseada que nos abruma, sino con el estilo Yuyachkani en el teatro, es decir, reinventada y asumida.

 

                                                         Dos veces yerma

Siguiendo el ritual, Ana contó cómo la puesta de Yerma ocurrió mientras atravesaba la prolongada angustia de una ansiada maternidad que no florecía, y que vivía a la par de una férrea militancia. Pagó la cuenta el papel de la maestra de escuela, que adquirió la faz de una educadora dogmática, yerma, que desfogaba sus pasiones en soledad.

Avancemos con el relato de Ana. Un mal día llegaron las amenazas de muerte de Sendero Luminoso contra ella y el elenco. Los cargos: Su arte atentaba contra los intereses populares, estaba al servicio del enemigo. Pensamiento Gonzalo. En el grupo el debate se redujo a seguir adelante o salir del país con sus familias. Muy simple. Decidieron quedarse, en momentos que la violencia se extendía por todo el territorio.

Ya sabemos cómo terminó Guzmán; ocho años más tarde asistiremos a la huída de Fujimori, que dejó al garete su organización clepto-criminal. El 2001, con el gobierno de Valentín Paniagua, nacerá la Comisión de la Verdad. La memoria del país será requerida para un balance, que también servirá como terapia nacional. Yuyachkani extenderá su testimonio en esa autopsia social, cuyas conclusiones enfrentarán –cómo no- la hostilidad del gobierno, la derecha y los militares.

Llego aquí y caigo en cuenta que mi propósito de escribir acerca del Encuentro de Ayacucho está en un callejón sin salida. Otra vez la política menuda, contingente, aquella que nos conduce a esa esterilidad de nombre propio: Fujimori, Toledo, García. No es vicio profesional. Es la memoria, ese insumo del que nos hablan Barba, Rubio y la escuela que ha hecho de cada puesta una catarsis recurrente y colectiva.

Volvemos a Ana. En sus correrías conoce a Vera Lentz, fotógrafa autorizada por el Ejército para plasmar sus operaciones. Asistirá a los campos de exterminio senderista en territorio asháninka. Antes habrá conocido los estragos de la campaña fujimorista de esterilización masiva. Mujeres amazónicas, mujeres andinas, unas y otras objeto del odio fundamentalista de Guzmán y el refugiado de Tokio. Para Yuyashkani, por el momento, todo se reduce a material, la procesión irá por dentro.

Año 2002. Estrenan Sin Título, técnica mixta. La historia que veremos durará más de un siglo, desde la guerra con Chile hasta los 90. No habrá galerías ni asientos. Los actores no actuarán, simularán estatuas o fotografías. Los textos serán leídos por la concurrencia. El público en principio no será público, será partícipe del drama que tendrá ante sus narices. Ana cubrirá su desnudez con una kushma asháninka, con fotos estampadas de la comunidad diezmada. Más allá su hermana Débora, Augusto Casafranca, Teresa y Rebeca Ralli, Julián Vargas. Dentro de ellos otros tantos personajes del drama peruano del siglo XX. ¿Sólo del siglo XX?

Al culminar el relato de Ana, el maestro Eugenio Barba luce conmovido. Corre hacia ella y la abraza emocionado. Pide que la asistencia le hable. De sopetón un joven periodista le pregunta a la actriz: -¿A qué le tienes miedo?

Ana medita un instante, responde: “A no saber proteger a mis hijos”.

 

Lima 6 de diciembre 2008.

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