Columna de León

Artículos de opinión sobre política peruana y del mundo

Archivo de Septiembre 2008

Mentir en Madrid

Publicado por Ismael Leon en 30 Septiembre, 2008

Escribe Ismael León Arias

 Entre el 3 y el 7 de octubre parlotearán en el Hotel Meliá de Madrid los capos de la Sociedad Interamericana de Prensa –SIP-, en su rito anual de decantación que esta vez contará con el padrinazgo moral del rey Juan Carlos y del presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero. Desde el panel central pontificarán acerca del libre ejercicio del periodismo, Mario Vargas Llosa y Carlos Alberto Montaner, intelectuales-estrella de la derecha sudaca.

El foro servirá para que el mundo sepa qué les preocupa a los dueños de la libertad de prensa en EEU y América Latina, especialmente lo que pasa con sus socios en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, países que desarrollan hoy políticas autónomas de Washington, imprevistas en el orden liberal dictado en la era Reagan, es decir hace un cuarto de siglo y que hoy se cae a pedazos en todo el mundo.

Allí estarán los propietarios o representantes del Miami Herald, CNN, Cadena FOX, de EEUU; La Prensa, de Managua; El Espectador, de Colombia; Televisa, de México; Clarín, de Buenos Aires; El Mercurio, de Chile; El Comercio y La República de Perú, entre otros medios, que hace poco desinformaron a mansalva sobre el frustrado golpe contra Evo Morales y la nueva constitución aprobada el domingo 28 en Ecuador.

El guatemalteco Gonzalo Marroquín, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP pondrá su mejor cara de cojudo para contarnos su alarma por el embargo estatal de los canales ecuatorianos Gamavisión, TC Televisión y CN3, que fueron propiedad de Filanbanco, una entidad quebrada el pasado julio en medio de un gigantesco fraude y con sus dueños fugados a Miami.

Sin mover un músculo de la cara Marroquín repetirá hasta el cansancio que esa medida disfraza una política de confiscación y “censura” en Ecuador, pero no dirá media palabra sobre el móvil legal de la agencia tributaria, que no fue otro que agenciarse legítimamente los fondos para resarcir a miles de estafados ahorristas.

El centroamericano insistirá también en acusar al gobierno de Correa por la intervención de El Telégrafo de Guayaquil en el 2007, pero sin decir que la medida fue parte de la incautación de bienes del banquero Fernando Aspiazu, principal accionista en aquel entonces del Banco del Progreso, y hoy en la cárcel por defraudación y estafa. En marzo el diario fue relanzado por el gobierno con miras a subastarlo próximamente, algo que irrita sobre manera a los señoritos de la SIP.

                                                    El otro Mohme

Gustavo Mohme Seminario, director de La República por herencia, uno de los vicepresidentes regionales de la SIP, deberá asistir pero no hablar del gubernamental cierre de radioemisoras independientes de Ica y Chimbote; tampoco del pacto entre Genaro Delgado Parker y el gobierno de García, consistente en mantener la administración del Canal 5 que ya no es suyo, no pagar impuestos y a cambio emitir información “positiva”.

“Chicho” Mohme –aquél que durante el fujimorato se entrevistaba con Vladimiro Montesinos en el SIN para canjear impuestos por información dirigida, dirá que por estos predios hay una prensa libre pero responsable, aunque callará en siete idiomas los corruptos manejos del APRA en el estatal canal 7, los despidos de periodistas y la inexistencia de sindicatos bajo amenaza de desocupación para sus promotores.

Tampoco dirá nada del “milagro” de Canal 2, cuyo dueño Baruch Ivcher recibió del gobierno de Alejandro Toledo un millonario e ilegal resarcimiento extra judicial por la incautación sufrida durante el fujimorato, premio que el régimen de García amenaza anularle si los noticieros y programas políticos no se portan como es debido.

Y así. En algún momento habrá una cena estelar ofrecida por El País, diario del Grupo Prisa, una trasnacional que controla más de mil radios y televisoras en España, Argentina, Chile, Estados Unidos, México, Panamá, Costa Rica y Colombia. La gran pachanga será salpicada con clases de flamenco y cócteles con tapas y sangría, que la concurrencia pagará escuchando los discursos de Marito y Albertico.

Lima, 30 setiembre 2008 


Publicado en Internacional, Latinoamerica | Etiquetado: , | Deja un Comentario »

Planes de Bush antes de abandonar la Casa Blanca

Publicado por Ismael Leon en 13 Septiembre, 2008

Incendiar la pradera

Escribe: Ismael León Arias

El día que se recordaba los 35 años del golpe de Pinochet en Chile, y siete del derribamiento de las torres gemelas de Nueva York, dos embajadores de George Bush eran expulsados de América Latina. El primero por Evo Morales y a las 48 horas el segundo por Hugo Chávez. Ambos gobernantes intentaron poner freno de ese modo a casi evidentes conspiraciones norteamericanas, que al parecer no acaban allí. Todo indica que también están en la mira Cristina Kirchner, de Argentina, el paraguayo Fernando Lugo, Rafael Correa, de Ecuador y Daniel Ortega, de Nicaragua.

En reacción rápida y simultánea, la señora Kirchner y Luis Inacio Lula da Silva, de Brasil, respaldaron al gobierno de Morales frente a la grave crisis política que enfrenta. Anunciaron además el pronto traslado de sus cancilleres a La Paz, “para colaborar en el restablecimiento del orden público”. Horas antes la presidenta de Argentina había analizado la crisis con su vecina de Chile, Michelle Bachellet, mientras Lugo, desde Asunción, también extendía su respaldo a Evo Morales.

Sorpresivamente, al mediodía del viernes 12, Correa aterrizó en Lima, expresó su franco compromiso con La Paz, respaldó la expulsión del embajador norteamericano, condenó a los golpistas del Altiplano y sin querer queriendo neutralizó al García Pérez usualmente parlanchín y sospechosamente callado y ausente en los últimos días.

La gota que colmó el vaso

El expulsado embajador norteamericano en Bolivia, Phillip Goldberg, ya había sido advertido por Morales, así como la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Descarado y soberbio, el diplomático confirmó su prontuario sedicioso, ganándose la inevitable tarjeta roja con la declaración de “persona no grata”, decisión matizada con el deseo expreso del canciller David Choquehuanca, de continuar las relaciones bilaterales. Goldberg fue descubierto en sospechosas reuniones con los prefectos opositores Rubén Costas, Leopoldo Fernández y Savina Cuellar, de Santa Cruz, Pando y Chuquisaca, y también con Branco Marincovik, presidente del Comité Cívico cruceño, fascista a mucha honra. El jueves el complot subió de nivel con el asesinato de ocho campesinos en el Beni y la golpiza a otros 20, crímenes destinados a desencadenar una guerra civil para pretextar el separatismo, como en los Balcanes. Hoy allí impera el estado de sitio, declarado en legítima defensa por un gobierno popular pero acosado.

La carga venía con todo. La semana anterior al 11 de setiembre, en Tarija, otro grupo terrorista atentó contra el gasoducto conectado con Brasil, provocando un daño de 8 millones de dólares a la economía boliviana. Hasta ese momento el presidente insistía en reclamar diálogo a sus adversarios, que más parecían esperar señales de afuera.

En esos días la nota inquietante la proporcionó el diario “O Estado de Sao Paulo”, que aseguró que el atentado fue cometido frente a la indiferencia de oficiales bolivianos, que ordenaron a sus soldados no intervenir. Esto explicaría la paciente actitud de Morales, extremadamente cuidadoso con una fuerza armada poco confiable.

Ya en la noche del jueves 11 el gobierno suspendió las clases escolares, mientras en Santa Cruz la clase media se volcaba sobre los supermercados, frente los rumores de desabastecimiento. Casi al terminar la jornada la Conferencia Episcopal Boliviana, mediante el obispo Jesús Suárez pidió cordura a los violentistas, algo que al parecer no está en su naturaleza.

Llegaron los rusos

Trejo, carente de modales, militar hecho político a la carrera, el jueves 11 Chávez también sacó de juego al representante norteamericano en Caracas, Patrick Duddy, a quien dio 72 horas para abandonar el país, en solidaridad con el gobierno de Morales. Echándole gasolina al fuego, el comandante declaró a la prensa mundial que si las cosas se le ponen difíciles al boliviano, “lo derrocan o lo matan, nos estarían dando luz verde para enviarle armas a cualquier movimiento (de resistencia)”.

Ocurre que el embajador de Bush al parecer también le serruchaba el piso a Chávez. La noche del miércoles -a través del programa “La Hojilla”, que emite Venezolana de Televisión- se transmitió grabaciones de militares activos y retirados, que discutían alternativas para cometer un golpe de Estado y asesinar al presidente. Nuevamente las miradas apuntaron al Norte y al apoyo que desde allí se ofrece a golpistas de cualquier ralea, algo que el comandante ya padeció el 2002.

Como para confirmarlo el “Zar” antidrogas norteamericano, durante una presentación en Europa, prácticamente acusó a Hugo Chávez de ser permisivo con el narcotráfico, cargo tan grave que sólo se explicaría para justificar un golpe de estado en regla, que luego nadie podría condenar frente a semejante argumento.

Y como Chávez no quiere el destino de Sadam Housein, un día antes reveló al mundo la llegada a Venezuela de dos aviones estratégicos rusos, los bombarderos TU-160, que se preparan para maniobras conjuntas con la marina de su país. Defendió el derecho de adiestramiento y soberanía defensiva y confirmó la posibilidad de que una flota de la Federación Rusa arribe pronto a aguas venezolanas y lleve a cabo prácticas con sus similares nacionales.

Así estamos en América Latina, a pocos meses de la salida de George Bush por la puerta trasera de la Casa Blanca.

Lima, 12 de setiembre 2008

Publicado en Internacional, Latinoamerica | 1 comentario